El shock económico atenta contra la democracia
Extraido del del prologo de Mentiras, dinero y confusión, del autor del blog;
La democracia, lejos de fortalecerse, se ha debilitado en la última década, al tiempo y en la medida que se ha fortalecido y expandido el libre mercado. La simbiosis entre política y economía ha favorecido los intereses de aquellos que deciden sobre la distribución de la riqueza de la sociedad a costa de reducir el nivel de competencias de las democracias. Los estados ceden parcelas de poder a entidades multinacionales empresariales y financieras, y los ciudadanos de las naciones democráticas contemplan entre atónitos y resignados como sus representantes políticos de una y otra facción traicionan a sus electores y gobernados ante la oferta de un respaldo financiero y mediático que les proporcione mayor poder.
La justificación de los políticos es que sólo el crecimiento económico tiene la facultad de “crear” bienestar y riqueza y sólo los empresarios y el Estado son capaces de crear empleo y aprovechar correctamente el capital financiero (creado no se sabe si a partir de la plusvalía del trabajo o a partir de la deuda).
Pero el crecimiento bruto ha de dar paso a otro tipo de crecimiento, que llamaré neto. Dado que es imposible mantener un crecimiento indefinido, como si el Mercado fuera el Universo en expansión, se ha de defender una mejora cualitativa de la producción y el consumo: una mejora mas inteligente, ecológica, solidaria y universal.
Un nuevo sistema económico debería disuadir la concentración de riqueza y fomentar la difusión de la misma; si bien la riqueza no se definiría en los mismos términos que actualmente. La nueva riqueza significará un entorno que fomente la salud y la vitalidad, en el que se desarrollen valores humanos como el respeto y la tolerancia, en el que poder disfrutar más de la familia y de la amistad, disponer de suficientes opciones vitales, fomentar la creatividad y el espíritu de colaboración en lugar de la competencia sin cuartel, vivir en entornos saludables, protección del acceso a la 1ª vivienda ( no hipotecándose de por vida), reducir necesidades superfluas, derecho universal y voluntario a servicios gratuitos de calidad y plurales (elección libre de medicinas alopáticas, educación “a la carta”, libertad religiosa, etc.) Control demográfico no coercitivo, basado en una elección libre. Mejorar y multiplicar las opciones contractuales laborales.(jornadas reducidas, puestos compartidos, verdadera protección a la maternidad) Integración, en la medida de los posible, de naturaleza y ciudad. Reducción de la necesidad de transporte, y especialmente del privado. Fomentar el arte y el deporte como actividades participativas y lúdicas, en lugar de meramente contemplativas, competitivas o profesionales.
A nivel social, trabajar por una mayor autosuficiencia material y energética de regiones y estados, que evite crisis financieras o políticas…
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