Trabajar menos para trabajar todos

Es el GRAN TABÚ. Reducir la jornada laboral se considera profanar los mas sagrados valores socialcapitalistas, aquellos valores que logran esclavizar a la mayor parte de las personas, atándolas a un absurdo e indeseable medio de subsitencia llamado eufemisticamente empleo. El círculo lo cierra el sobreconsumo de objetos y servicios absolutamente prescindibles, animado por una técnicas de marqueting, que no son mas que pura coerción al consumo inútil y dañino, pero que sirve para mantener el deseo enfermizo de endeudarse y gastar lo que aún no se ha ganado. Entre medio, nuestros indeseados e insufribles políticos cumplen su única función real: servir de esbirros a los dueños del mundo para adoctrinar y adormecer a las masas, y colateralmente convertirse momentáneamente en bufones de alto rango. No se atreven a moverse en el terreno de lo real, de las ideas útiles que podrían aportar lucidez al sombrío panorama de sinsentidos y despropósitos que dibujan los políticos.
Como me gusta releer textos de hace años (cuando son buenos, naturalmente), ahí va uno de hace algún tiempo, que creo que cobra actualidad, dadas las actuales circunstancias de paro galopante que padecemos en Europa y en particular y en mayor medida en España. (ya estamos por encima de los 4 millones de parados reales, y este año podríamos perfectamente llegar a cinco, al paso que vamos).
Reparto del trabajo







El reparto del trabajo debería ser un objetivo estratégico en el diseño del imprescindible modelo post-capitalista. Hay autores que han hablado mucho y bien sobre el tema, como por ejemplo el recientemente fallecido André Gorz.Desde otra perspectiva, también interesante, el tema también ha sido por Jeremy Rifkin.
Me gusta el blog. Lo añado a mi “delicious”.
Saludos cordiales.