Por ello, pese a los pocos motivos que nos han dado ultimamente, una vez más nos piden el voto, que aparte del dinero que nos obligan a pagar como impuestos es lo único que necesitan de nosotros. Y como no tienen ya ni un sólo buen argumento, nos piden nuestro voto para parar a los otros, los que según ellos aún son peores, lo cual es posible pero es una muy pobre justificación para apoyar a nadie.
En fin, la política se convierte cada día en un espectáculo más bochornoso y lamentable. Y lo peor es que no tiene pinta de mejorar, y además ya ni me divierten.






