Acerca de la frugalidad.

tortuga.jpg

Aparentemente no son buenos tiempos para la frugalidad. Sí lo son -según el adoctrinamiento oficial- para la abundancia, la plenitud, la superación, el rendimiento máximo, el crecimiento – sostenido y sostenible – y tantos otros conceptos de los que se abusa porque se aplican prácticamente sólo en el ámbito de lo materialLa frugalidad queda para los curas, monjas y monjes, y similares seres a los que alimenta mas el espíritu que el propio alimento terrenal (al menos según cuentan).

Pero llevar una vida austera en lo material no debería significar privación de las mejores cosas que nos puede ofrecer la vida. De hecho lo mejor que podemos obtener de la vida no se puede pagar directamente con dinero, si bien el dinero puede ayudar mucho indirectamente; tampoco es cuestión de repetirnos a modo de mantra la frasecita aquella de que el dinero no da la felicidad, porque como bien expresó Woody Allen en una ocasión “no da la felicidad, cierto, pero procura una sensación tan parecida que hay que ser todo un experto para notar la diferencia”.

Aún así, la lucha por el dinero, el status y lo material nos priva de espacio (tiempo y energía) para aquellas otras grandes cosas de las que deberíamos llenar la vida. El moviminento de la simplicidad voluntaria puede ser un punto de referencia importante para entender que se puede hacer para ralentizar la acelerada forma de vida y retomar el control. Lo podemos hacer por nosotros y nuestra salud físico-mental; también por nuestros hijos y por el planeta y demás seres que lo habitan.
El dowshifting o desaceleración nació como reacción al exceso del yupismo usamericano. Hoy ha pasado de ser una rareza de pequeñas minorías a ser una tendencia en un amplio sector del espectro social en los paises mas desarrollados, si bien aún sigue siendo algo minoritario.
Fue quizá el libro La bolsa o la vida, de Joe Dominguez y Viki Robin, el que acuñó el termino dowshifting. Éste supone la simplificación de nuestras vidas para equilibrar el balance dinero-tiempo/trabajo tan desfavorable a la verdadera felicidad. No se trata necesariamente de ir al extremo opuesto, hacia una indigencia voluntaria (algo parecido a la opción de los Freegan) sino de llegar a situarnos en el punto óptimo de la curva dinero-felicidad.

Se invita a calcular la Huella Ecológica que supone la forma de vida desarrollada que llevamos la mayoría de nosotros.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s