Sobre los buenos propósitos para el 2008

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De cara al año que se nos echa encima (espero que no nos aplaste) quien más quien menos se hace una lista (mental o escrita) con algunos supuestamente buenos propósitos para mejorar un poquito la vida (al menos la de cada uno). Pero una cosa tan inocente como proponerse algunas mejoras personales suele fracasar en el 90% de los casos por falta de seriedad en el planteamiento mas que por falta de voluntad. Claro que en primer lugar es aconsejable proponerse objetivos realistas y que valgan la pena (esto es bastante subjetivo) para que la recompensa al esfuerzo sea el propio logro.
Cuando los propósitos personales forman parte de un objetivo de mayor alcance producen una doble satisfacción si se contemplan desde esa perspectiva; como, por ejemplo, los expuestos recientemente en este blog en las entradas “las causas de todas las guerras” o “¿la sociedad saciada?”

Pero no siempre es tan fácil. A veces sucede que desde lo mas hondo de nuestro ser surge una demanda o un rechazo a situaciones que nuestra mente racional nos impone (como puede ser una insatisfacción irracional hacia un “buen empleo” o una “pareja ideal”, o un anhelo de romper con el “orden” y “seguridad” de nuestras vidas).
Curiosamente, para dejarnos llevar por nuestro instinto en los asuntos más importantes de nuestras vidas, quizá debamos arreglar detalles menores que nos faciliten el asunto, por lo que pueden sernos muy útiles las estrategias “cuadriculadas” creadas para los objetivos chorras de los ejecutivos.

En cuanto a los propósitos que podrían valer la pena, estos podrían ser: cultivar amistades interesantes, leer buenos libros, interesarse por la política y la economía, acercarse a las propuestas utópicas (como las de este blog), perder el miedo a pensar por uno mismo, aprender a pensar con rigor, dejar de ser presa del marketing, andar mas, utilizar transporte público y/o bicicleta, introducirse al vegetarianismo, aprender chi-kung o tai-chi, aprender a apañarse con menos dinero, etc. Otros objetivos mas a largo plazo y de mayor alcance podrían ser: cambiar de trabajo o de forma de ganarse la vida y prepararse para ello, ganar salud, culturizarse, cultivar el lado espiritual, etc.

Un buen comienzo es pararse a pensar en que querríamos mejorar y anotar algunos objetivos.

A continuación se resume un librito cuya edición original tiene ya mas de 30 años y parecía enfocado originalmente a esos curiosos personajes llamados “ejecutivos”: “Cómo hacer lo que te propones” del Dr. Paul Hauck
Espero que pueda ayudarte en la tarea.

Para hacer lo que te propones…
– Piensa que es imposible hacer algo que normalmente te gusta sin aburrirte a ratos. Tampoco es tan malo, y si se persevera en la actividad en cuestión pronto se empiezan se empiezan a descubrir elementos nuevos y sorprendentes.
– Para disciplinarse bien se han de evitar los factores que lo impiden: Rencor; por el que hacemos lo contrario de los que nos piden / Miedo; al fracaso, a la crítica, etc./ Racionalización; se han de evitar excusas extravagantes.
– Evitar sentimientos de inferioridad; es un sentimiento neurótico, no tienen fundamento real nunca. Juzga la conducta si quieres, pero no te juzgues a ti.

Técnicas de la autodisciplina:
– Supera el miedo y arriésgate ( secreto de la autoconfianza) Hay que probar las cosas por uno mismo: es más fácil encarar una tarea difícil que evitarla.
– Combatir el miedo a sentirse falso; no confundir la sensación de novedad con la falsedad.
– Ganar la recompensa: fijarse objetivos y premios.
– Desechar ideas de miedo y fracaso; nunca es tan malo como pensamos.
– Limitar los objetivos; no intentar hacer demasiadas cosas a la vez. Generalmente trata de acabar algo antes de empezar otra cosa. O no te propongas más que unos pocos objetivos sensatos a la vez, y entonces esfuérzate al máximo.
– No dejar que se acumulen los descuidos. No ceder al primer descuido, y si lo haces incrementa la autodisciplina.
– Subdividir las grandes tareas para que no parezcan imposibles. Siguiendo un programa regularmente cuando uno se da cuenta ya está hecho.
– Ser un estoico; desarrollar la actitud mental para protegerse de todo tipo de frustraciones.
– Calcular el tiempo; muchas actividades se realizan en mucho menos tiempo de lo que parece y por lo largas que parecían se posponían continuamente.
– Aprovechar al máximo los momentos de inspiración.
– “Quemar las naves” Significa comprometerse y no poder volverse atrás.
– Anotar las cosas en cualquier momento y lugar.
– Darse tiempo, pensárselo dos veces.

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