Genocidio animal

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Compartiría a menudo la definición que el famoso etólogo Desmond Morris hace del Ser Humano: somos monos desnudos. A fin de cuentas, no cabe duda sobre que somos una especie de primate sin pelo y con una inteligencia que él cree superior a la del resto de seres vivos conocidos. Sobre todas las demás cualidades humanas autoatribuidas cabe plantearse todo tipo de dudas. No parece que seamos el único ser sobre la Tierra con conciencia, inteligencia social, inteligencia emocional, y capacidad de comunicación basada en complejos lenguajes.

Continuamente se descubren increíbles rasgos de inteligencia en animales como chimpancés, gorilas, orangutanes, delfines, loros, e incluso en cerdos. Todos ellos son mamíferos salvo el loro, pero quizá sólo se trata de que no se ha indagado en la mayoría de especies porque la inteligencia no es una de las cualidades que esperamos de ellas.
Nos sorprende que los chimpancés nos superen en algunas pruebas consistentes en recordar series numéricas; que los delfines jueguen por puro placer juegos complejos; que las orcas se organicen para la pesca como los lobos; que los loros no sólo repitan sino que empleen palabras humanas en su justo contexto y las relacionen de modo relativamente complejo. Pero todo ello para mí es lo de menos. Quien haya disfrutado de la compañía de una mascota inteligente ( no me refiero a reptiles, arañas, u otros bichos similares ) comprenderá que muchas de ellas pueden sentir nuestro estado de ánimo, y más importante aún: tienen el suyo propio, son totalmente sensibles a sus condiciones de vida y al trato que reciben.
Por otra parte, si la inteligencia fuera la única cualidad que nos distinguiera del resto de animales, muchos ejemplares humanos no merecerían recibir tal nombre. Peor aún, si la capacidad de empatía y de comunicación emocional fueran los rasgos que debieran definir al Ser Humano, tampoco saldríamos bien parados en la comparación. Quizá por ello las religiones salen en defensa de la “especial naturaleza” del Ser Humano. Para mí es uno de los puntos mas oscuros de las doctrinas religiosas; una de las explicaciones que me ha sido imposible digerir. Claro que con el tiempo creo comprender que religión y espiritualidad son cosas totalmente diferentes. Tan diferentes como religión e Iglesia.

En cualquier caso, incluso aquellos que creen que tenemos algún derecho “divino” a someter al resto de animales para nuestro provecho, deberían plantearse si ello justifica hacerles padecer innumerables tormentos antes de matarlos para convertirlos en nuestro alimento; o mantenerlos estabulados para aprovechar sus “productos” como la leche, o para probar inútilmente en ellos medicamentos superfluos y hasta hace pocos años incluso cosméticos, o para arrancarles la piel para artículos de lujo, etc.

Razones para no comernos a los animales superiores las hay de índole moral, pero también puramente prácticas. ( Ver “La sociedad saciada”)
Otras razones son de las que dan miedo; recordemos las intoxicaciones por dioxinas, la peste porcina, la encefalopatía espongiforme (vacas locas) o las víctimas de la Salmonella o la Eschericia Coli “mutada”. Todo ello es el resultado de la avaricia humana, o dicho de otro modo menos incómodo, de la eficiencia productiva y económica que nos “abarata” tanto la vida.

Pero el miedo no funciona frente a la gula y la desidia, por lo que los vegetarianos lo son por cualquier otra razón ( mas bien por respeto para con los demás seres vivos y para consigo mismos). En cualquier caso, si bien el vegetarianismo por razones morales (o cualquier otra) es algo muy respetable y para mí digno de admiración, simplemente disminuir el consumo de carne y elegir producto ecológico es ya un enorme avance que ayudaría a mejorar la vida de los animales destinados a ser alimento. Por otro lado, ¿ no merecerían por su sacrificio el mayor de los respetos y cuidados durante su breve vida? Sin embargo la producción “industrial” de carne implica explotación, sufrimiento, estrés, enfermedades, alimentación aberrante y una violenta muerte temprana. ¿cómo esta carne puede ser buena para ser consumida si acumula el veneno de medicamentos, tóxicos, y secreciones hormonales debidas al elevado estrés sufrido?
Si de veras somos lo que comemos, el futuro del Ser Humano “industrializado” no sería precisamente evolucionar a un estado superior. Pero como siempre, está en nuestras manos cambiar y salvarnos.

Para saber mas:

Rebelión en la granja

Comer carne ¿es sostenible?

Defensa animal.org

Rescate abierto

Fast food nation

Costo ecológico y hambre mundial

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2 comentarios el “Genocidio animal

  1. Viendo lo que son las granjas, los mataderos, con su brutalidad y crueldad, ¿podríamos tratar a los animales, que nos comemos, con amabilidad, cariño y respeto, con compasión y amor, y seguir con la matanza? ¿O ese respeto, compasión y amor, nos llevaría a dejar de comer carne definitivamente?

    • Yo dira que comer mucha menos carne, y evitar la que no acreditara unos mtodos mucho menos brutales, ya significara una diferencia importante. Pero, evidentemente, lo ideal fuera que no comieramos carne en absoluto, solo que eso ya es pedir mucho para la mayora de los consumidores. Y es que esperar que se manifieste amor y compasin para con los animales de un modo generalizado, cuando no somos compasivos ni con nuestros semejantes, es ser sumamente optimista considerando donde estamos. En cualquier caso, un paso en la direccin adecuada ya es mejor que no cambiar nada (con los aos y la experiencia, uno cada vez se conforma con menos).

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