Una poco jubilosa jubilación

Publicado por Alberto Montiel el 24/2/2010

Nuestros gobernantes van en serio: se ha puesto en marcha la campaña de acoso al jubileo. La antaño jubilosa jubilación dará paso a un jubileo achacoso y triste pero mucho más rentable para las arcas públicas. Ese par de años que de momento se pretenden retrasar se tratan de justificar con la esperanza de salvar de la quiebra la seguridad social. Que no se les “ocurra” nada mejor no es ninguna sorpresa, pues ya vamos conociendo de que tipo son las auténticas motivaciones de nuestros gobernantes, del poder auténtico o quien quiera que sea que tome en última instancia estas maquiavelicas decisiones.

Al mismo tiempo que se trata de salvar la seguridad social, se supone que se trata también de luchar contra un paro que en el caso de los jóvenes es aún más preocupante, pero precisamente con esta medida se retrasará aún más el relevo generacional. Y es que, reconozcámoslo, la medida es -aparte de absurda- puramente pragmática, economicista y absolutamente desconsiderada para con las personas, a las que se ve sólo como ubres que exprimir. Y es que los mayores cotizan muy por encima que los más jóvenes que les sustituyen, pues éstos últimos cobran menos, por su falta de experiencia y porque así lo decide la curva de la oferta y la demanda de trabajo; lógicamente el Estado tratará de que continúen cotizando los veteranos aún a costa de que los jóvenes tengan que esperar un poco más antes de engrosar las líneas de los mileuristas (con bastante suerte). A estas alturas sus sufridos padres ya no se quejarán apenas.

Se aduce -estúpidamente- que se ha incrementado la esperanza de vida. Ya; lo que tú digas. El mito de la esperanza de vida es uno de los más incuestionados -pero sin embargo muy cuestionables- mitos.

Mirad en vuestro entorno. ¿Cuántas personas mayores de 65 conoceis que se encuentren saludables, aparte de vivas? ¿Y mayores de 67? Muchas menos, por supuesto, ya que cada año más implica un incremento exponencial de los achaques. (ya a partir de los treinta y pico, si no te duele algo -al menos de vez en cuando- ello probablemente signifique que estés muerto y no lo advertiste).

Cada cumpleaños viene con algún pequeño achaque nuevo; y a partir de cierta edad los achaques quizá ya no sea tan pequeños. No se da una linealidad en el deterioro de la salud porque en los fenómenos naturales -como el envejecimiento- no existen las líneas rectas. Y no sólo en la naturaleza: tampoco en la economía ni en la sociología abundan las funciones expresadas por líneas rectas: el doble de asesores no produce el doble de resultados.; ni doblar los honorarios de éstos implica que se incremente apenas la calidad y cantidad de su “trabajo”. ¡Hey! Propongo ahorrar por ahí. Hay mucho gasto evitable en lo público, ya lo creo.

Si ellos disimularan un poco su maldad o indiferencia para con el sufrimiento ajeno, propondrían medidas menos radicales, más flexibles; como podría ser una reducción paulatina de las jornadas de trabajo, fomentar las jornadas reducidas para compartir el empleo -especialmente a partir de cierta edad-, hacer que la automatización trabajara no sólo para el beneficio privado sino también para el beneficio público, quizá regulando la forma en que los procesos automáticos cotizaran a la seguridad social. Hace años leí, creo que en El fin del trabajo de Jeremy Rifkin, algo así como que los robots de las cadenas de montaje niponas cotizaban igual que lo hacen los trabajadores humanos. ¿y por qué no? Me pregunto cual es la utilidad de la eficiencia si sólo ha de servir para mejorar los beneficios (económicos). ¡Por supuesto, es que no hay otra utilidad!, contestarán ellos.

Nos pasamos tantas horas trabajando como hace 40 años o más, cuando la productividad se ha incrementado muy notablemente. Y aún así se pide más compromiso (apretarse el cinturón, trabajar más horas por lo mismo, etc.) a unos trabajadores que no tienen apenas culpa de esta gran chapuza político-económica en la que nos han sumido los que verdaderamente tienen poder de tomar decisiones por nosotros. Y lo han hecho porque era la forma más cómoda de enriquecerse.

Y nosotros a mirarlo en la tele babeando y admirando su inteligencia.

Y a pagar impuestos. Y a votar. Y a callar. ¿o no?

Anuncios

Un comentario el “Una poco jubilosa jubilación

  1. Pingback: Desempleo estratégico | utopicosincomplejos

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s