Líquidos iónicos en supercoches

Los prototipos siempre son algo estrafalarios, y aunque en este caso la línea es espectacular, la ingeniería resulta un tanto extraña. El Quant de la imagen es un coche en el que se emplea una tecnología que fue patentada por la NASA en 1976: la batería de flujo redox o simplemente batería de flujo, que ha desarrollado la empresa NanoflowCell

Consiste básicamente en una forma de almacenar energía eléctrica mediante dos tanques (recarbables) de líquidos iónicos, uno positivo y otro negativo, que al circular por ambos lados de una membrana generan un potencial eléctrico entre éstos. La densidad energética es algo superior a la de las más modernas baterías de ión Litio, pero sus principales ventajas son la mayor seguridad y la rapidez con que puede recargarse el “combustible”. La autonomía y potencia de éstos vehículos es superior a la de un vehículo eléctrico, incluso son algo superiores al extraordinario Tesla. También supone cierto inconveniente que se han de repostar 200 litros de cada líquido, es decir, 400 en total, para alcanzar una autonomía de 600 Km.

El Quant-e proporciona unas prestaciones de super-deportivo: aceleración de O a 100 Km/h en menos de 3 segundos y velocidad máxima de 300 Km/h, con una autonomía de 600 Km

Su predecesor, el Quantino, tiene una potencia menor y una velocidad máxima de “solo” 200 Km/h, pero en contrapartida supera los 1000 Kms de autonomía.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s