Rebeldes y comprometidos

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Quizá creas que vestir con mucha personalidad -pasando de las modas-, no votar, o votar a un partido con un programa o candidatos “radicales”, llevar tatuajes o piercings, protestar enérgicamente en Twitter y en foros online (o en el bar de tu barrio), o ir a una manifestación de vez en cuando, son elecciones que definen a un rebelde contemporáneo, un progresista dispuesto a cambiar el mundo. Sin embargo, todo eso no molesta ya a nadie, ni amenaza al orden establecido; es decir, no va a cambiar gran cosa. Pero tú crees que el mundo no va por buen camino o que incluso necesitamos una revolución, ¿Que vas a hacer?: ¿dejar que la frustración te lleve a evasiones como el alcohol o las drogas? ¿unirte a una guerrilla? No parecen ideas sensatas, ni creo que sirvan de mucho. Opino que hay otras cosas más efectivas que podrías hacer, que de verdad pueden ponerlo todo patas arriba, iniciando una transformación social tremendamente poderosa (sobre todo si un número de personas suficiente se apuntara a esta corriente de cambio). Sin embargo, suponen incluso más compromiso que hacerse un tatuaje o afiliarse a un partido político (y el mundo lo agradecerá mucho más).Cada una de estas acciones es efectiva por separado, pero juntas son una verdadera revolución.

Piensa

Vivir pensando es una de las formas más radicales y subversivas de vivir. Practicando el pensamiento crítico aprendemos a defendernos de las constantes agresiones en forma de manipulación, así como muchas formas de coerción más o menos sutiles, desde el marketing hasta la educación, pasando por los consejos de gente cercana, a menudo tan bienintencionados como ingenuos y/o desinformados.

Para practicar el pensamiento crítico es fundamental leer mucho, pero hay que saber escoger las lecturas adecuadas (con una proporción mayoritaria de no ficción). Algunos temas especialmente importantes son: filosofía, economía, política, sociología e historia.

Cuando el régimen fascista de Mussolini detuvo a Antonio Gramsci, probablemente uno de los pensadores más subversivos que ha habido nunca (pues identificó y denunció los mecanismos que mantienen la desigualdad social) el fiscal que lo encarceló dijo “debemos detener ese cerebro por al menos veinte años” en un intento de que dejara de dispersar ideas tan “peligrosas”. Sin embargo, en la cárcel Gramsci acabó escribiendo aún más reflexiones de las que había escrito hasta entonces, que no eran pocas.

Ademas de leer deberías deshacerse de la televisión; gradualmente, si te resulta un gran reto, pero completamente, al fin. Esto te ayudará a disponer de tiempo para leer (también para el sexo y otras cosas mucho más divertidas que ver Gran Hermano, o lo que sea que vieras en la tele), además de liberar la mente de una gran cantidad de basura. El cine, aunque con muchos menos anuncios, no deja de ser, en muchos casos, otra forma de manipulación, y sobre todo si nuestras elecciones se limitan al cine de Hollywood.

Libérate

Solo nos pueden forzar hasta cierto punto a hacer algo que no queramos hacer. Tenemos más opciones de las que creemos, pero nadie dijo que fuera fácil elegir correctamente.

Elegir -o cambiar a- un trabajo con sentido (es decir, con un sentido que no sea solo hacer dinero). A no ser que nos toque un gran premio de lotería, heredemos una fortuna enorme, o desarrollemos una empresa de éxito fulgurante, nos vamos a pasar la mayor parte de la vida trabajando, bien sea en los proyectos de otros, o en nuestras propias empresas; por lo nos convendría mucho considerar el verdadero valor de lo que aportamos a la sociedad con nuestro trabajo, pues el dinero – al fin – puede resultar una pobre satisfacción, o al menos solo producir una cierta satisfacción durante un período limitado de tiempo.

Un trabajo o negocio puede ser no sólo lucrativo o económicamente sostenible, sino también aportar sentido a la vida. A fin de cuentas, incluso la mayoría de los que consiguen reunir una gran cantidad de dinero, acaban viendo que lo importante de lo que hicieron, fueron los proyectos, los grandes cambios, la influencia sobre la vida de otros, y no tanto cuán lucrativos pudieron ser. Además de todo esto, por si fuera poco, renunciar a un trabajo que apoya un Status Quo infame, es la forma más directa de rebelarse contra el “sistema”. Puede que paguen bien -en algunos casos- pero un empleado que hace algo en lo que no cree, ni siente como propio, no deja de ser un esclavo, un mercenario, alguien que se prostituye por un salario,… por mucho que lo disfracen con títulos y carreras rimbombantes.

Camina

Dicen que un gran viaje empieza con el primer paso. Así mismo, una de las más poderosas transformaciones personales y sociales empieza el día que decidimos andar más y usar el coche menos. Andar es una acción mucho más potente de lo que parece: no solo es excelente para uno, (la salud y el bolsillo) sino que es un acto radical que se opone a muchas de las cosas por las que protestamos, o que nos molestan: la contaminación en la ciudad, las emisiones de las refinerías, los vertidos de los petroleros, los exagerados impuestos sobre los combustibles, e incluso las guerras motivadas por el acceso al petróleo de otros países. También podrías escoger un coche eléctrico, mucho más limpio y ecológico, pero no es -ni de lejos- una opción tan radical -y barata- como simplemente prescindir del coche.

O pedalea. Por supuesto, además de andar podemos también usar la bicicleta y el transporte público en los desplazamientos cotidianos, lo que hará que el coche lo veamos cada vez más como una opción prescindible, en el caso de que no lo sea ya.

La máxima aspiración puede ser deshacerse del coche para siempre, pero eso es para el “nivel avanzado”… o eso creía yo, porque ya hace dos años y medio que no tengo coche y no lo echo en falta casi en ningún momento, o sea que no es algo tan difícil. Además, si ocasionalmente necesito un coche, existen opciones como el alquiler o el carsharing (o alguien que te lo presta).

Cocina

Comprar alimentos básicos, lo menos elaborados posible, en la forma más natural que podamos, es el principio de la cocina radical. Cocinarlos es no solo una forma poderosísisma de cuidar la salud; es la autogestión máxima. De poco serviría disponer de unos ingresos pasivos que nos permitan vivir sin trabajar si luego nos limitamos a comer comida industrialmente procesada. Se ha comprobado que la gente de bajos ingresos que cocinan a partir de ingredientes básicos tienen una dieta más sana que aquellos que teniendo buenos ingresos deciden comer platos más procesados, sea por falta de tiempo o porque teniendo tiempo prefieren no cocinar tan a menudo o simplemente sus gustos -o pereza- les llevan a alimentarse a partir de productos semi-cocinados.

Los alimentos procesados (con exceso de grasas dañinas, azúcar, sal y aditivos) nos quitan años de vida, nos roban energía e incluso -literalmente- nos atontan. Por otro lado, las grandes empresas del sector alimentario tienden a la concentración en grandes monopolios, transforman la agricultura en un modelo insostenible y cambian los hábitos saludables de los países por otros fundamentalmente dañinos. “Piensa globalmente pero come localmente.”

Concéntrate

Ser frugal, minimalista, austero. Para vivir bien necesitamos algunas cosas, pero muchas menos de las que la mayoría de la gente cree. La vida frugal implica decir NO a muchos productos y servicios que roban mucho tiempo y energía, que finalmente nos complican la vida en lugar de hacerla más fácil. Simplificar supondrá, además de disponer de más tiempo y energía para las cosas importantes, que al consumir menos no se pagarán impuestos sobre lo no consumido, pero tampoco sobre el dinero que ya no es necesario ganar, especialmente importante cuando los ingresos derivan del salario, por el que vendemos nuestro tiempo y energía vital.

Hoy hay más opciones que nunca: además de simplificar y ser austeros, podemos hacer uso del trueque y los bancos de tiempo, compras de segunda mano, usar o emprender negocios de economía colaborativa, leer libros digitales, compartir y pedir prestado, incluso compartir la vivienda o el coche (si aún tienes).

Por supuesto, llevar una vida simple y barata, resulta mucho más fácil si se decide no tener hijos, aunque ello no signifique necesariamente vivir solo. Esto es algo sobre lo que deberíamos reflexionar mucho más. No todos tenemos por qué seguir el patrón mayoritario.

Sé esbelto

No es suficiente con cocinar; si estás en el estándar del mundo “rico”, también deberías comer un poco menos, y sobre todo menos proteína animal No es suficiente con escoger y cocinar a partir de ingredientes más naturales; en la mayoría de casos se deberían reducir las raciones. Comer solo lo justo y necesario es una fórmula para la salud, la longevidad y para elevar la energía, pero también es una cuestión de equilibrio con los que no pueden pagar los precios de los alimentos y un alivio para los ecosistemas.

Muchos especialistas de la salud aconsejan reducir todo lo posible el consumo de carne, y especialmente el consumo de carnes procesadas, como salchichas y embutidos. Lo ideal es alguna forma de Vegetarianismo o veganismo. Contribuir a la desaparición de los mataderos es una de las mejores causas que podamos imaginar, pues los animales que allí se torturan y sacrifican son seres sensibles e inteligentes, de un modo más parecido a como lo somos los humanos de lo que la mayoría cree. Si te cuesta pensar en ello, plantéate si te comerías a tu perro, gato o loro, no porque te estés muriendo de hambre, sino porque, teniendo otras muchas opciones, te apetece carne en tu plato. Pues un cerdo es mucho más inteligente y sensible que un perro, y un pollo no es muy diferente de un loro.

Inspira (a otros)

Habla menos y actúa más. Empieza a hablar solo cuando tengas conocimiento de causa. Convéncete y luego comprometete radicalmente, con cambios profundos en tu vida, pero no lo intentes hacer todo a la vez; ten paciencia; los cambios más importantes nunca resultan fáciles.

Recuerda, el principio está en pensar críticamente (que no es lo mismo que cínicamente). Somételo todo a análisis (no todo literalmente). No te creas nada solo porque proviene de una autoridad (del campo que sea). Ni de un premio Nobel, pues algunos de ellos son tan adictos al dinero como cualquier mortal. Por supuesto, también deberás ser crítico contigo mismo, pero no te pases. Afloja un poco de vez en cuando. Deja algo de tiempo para el disfrute y el placer.

No viajes solo

Esta parte puede ser la más difícil, o no, depende del carácter de cada uno. En cualquier caso, no parece buena idea pasar toda la vida como un lobo estepario, aunque a veces hay que hacer algunos trayectos en solitario. El hombre es un animal social, y la unión hace la fuerza.

Que la fuerza te acompañe

Por último, deja que el entusiasmo te acompañe, alimenta y libera tu creatividad. Sé un artista y un poeta, pero también un filósofo, y un ingeniero.

No dejes que te vuelvan un cínico materialista que cree saber todo lo importante, sería lo más triste que pudiera sucederte. No olvides que seguramente somos mucho más que seres de carne y huesos, con un complejo cerebro; bajo nuestra frágil carcasa late un corazón que sabe tanto o más que la mente. Trata de escuchar tu conciencia. Y no renuncies al espíritu si oyes sus latidos.

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