Marketing de precisión

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Tanto en empresas como en otras instituciones públicas y privadas, la competencia por la atención de los potenciales usuarios-clientes es feroz; la explicación parece deberse a que los medios de difusión son más potentes que nunca a la par que la capacidad de prestar atención del público decrece ante la masiva información, y para empeorar las cosas, el consumo parece haberse estancado. Dada esta situación complicada ¿Cómo pueden las empresas llegar a nuevos clientes? La publicidad tiene varios caminos, cada cual con sus pros y contras -como todo- y cada experto parece decantarse por un tipo de acciones, en función de diversas variantes técnicas y el mayor o menor conocimiento de las ventajas de cada una.

En los medios “clásicos” como la prensa, radio y televisión el mensaje va destinado a las masas, sin definir apenas el destinatario del mensaje -target- (aquí un divertido ejemplo); en otros medios más modernos como internet o el email marketing, es posible precisar quien es el destinatario, segmentando y personalizando el mensaje. Incluso con el email marketing es posible enviar unicamente estos mensajes a personas que hayan dado muestras de interés sobre los asuntos en cuestión (opt-in). Por ejemplo, una empresa de Email marketing como adSalsa incorpora más de 50.000 nuevos usuarios diariamente a su Base de Datos, cuyos datos identificativos se enriquecen con los datos de hábitos de consumo, situación familiar y laboral, hobbies, intenciones de compra, nivel adquisitivo, etc. El proceso de enriquecimiento de datos se realiza a través de un cuestionario elaborado y programado con algoritmos de lógica que conduce las preguntas en función de las respuestas del usuario en todo momento.

El email marketing es una forma de comunicación que puede ser muy precisa en su objetivo, por lo que un muy elevado número de destinatarios es solo relativamente relevante, y la “receptividad” de los mismos se vuelve, en cambio, mucho más determinante. Pese a la veteranía del Email, la combinación con una cuidadosa elaboración de una base de datos y la utilización adecuada de la misma, hace del email marketing una opción aún con muchas posibilidades. Pero es de suponer que el futuro más o menos inmediato nos traerá un marketing aún más sensible a las necesidades reales del consumidor, que resulte menos invasivo y distractivo para éste, y más efectivo para el comunicador (pero sin llegar a ser perverso). La web semántica tendrá seguramente un gran papel en este asunto, pues el marketing se favorecerán de una tecnología que aporta cierta “inteligencia”.

Conversación privada

No trabajan en universidades (ya sea en docencia o investigación), ni en empresas de software, ni en banca financiera, ni en investigación privada sobre cosas tan raras como la inteligencia artificial, las redes neuronales o la lógica difusa; no, algunos de los mejores matemáticos son reclutados por eso que hoy se llama defensa. Porque la mejor arma (perdón, defensa) de cualquier ejército siempre ha sido la información… sobre lo que hace y pretende hacer el enemigo, cómo y cuándo. No es un asunto especialmente moderno, pero sabemos de ello sobre todo por el cine, al relatar episodios (ficticios o no) de espionaje durante la 2ª guerra mundial y la posterior guerra fría. Uno de estos episodios tiene como protagonista a una máquina de encriptación (o mejor dicho, cifrado)*1 alemana que se utilizó en la 2ª guerra mundial, denominada Enigma. Durante algún tiempo permitió a los militares alemanes mantener informaciones confidenciales, pero sus códigos pudieron ser descifrados por otra maquina aún más sofisticada desarrollada por los norteamericanos, que además tenían en su poder varias máquinas Enigma (aunque les faltaban las claves, sin las cuales no podían leerse las transcripciones)…. hasta que atraparon un submarino con todas las claves.

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Curiosamente, los militares norteamericanos habían utilizado anteriormente un sistema mucho más simple y también eficaz: el lenguaje navajo, en el que además no existen palabras como submarino, tanque o avión, obviamente (un sistema que los alemanes no acertaron a imaginar durante algún tiempo). Hoy pocos confiarían a un medio tan rústico como el locutor de claves navajo (o algo equivalente) para la transmisión de información confidencial, pero podemos estar relativamente seguros al confiar las operaciones como las transacciones bancarias mediante internet a un cifrado (encriptado) informático, desarrollado por algún equipo de matemáticos destacados. *2

Tras las grandes guerras, y al mismo tiempo que aparentemente se iba apagando la guerra afría, el espionaje industrial va cobrando cierta importancia; lo cual no es solo porque hubiera espías disponibles, sino por el empeño de las escuelas de negocios en aplicar estrategia militar al mundo de los negocios (El Arte de la Guerra, de Sun Tzu, ha sido libro de cabecera de muchos ejecutivos agresivos). Como a menudo la inteligencia innovadora crea conocimiento valioso por su escasez; como propiedad intelectual, estrategia empresarial, negocios de altos vuelos, etc. es útil cifrar comunicaciones de secreto empresarial o industrial, además de proteger la intimidad de las conversaciones. La vulnerabilidad de las comunicaciones digitales móviles está creando una nueva clase de soluciones de cifrado, como la que ofrece Cellcrypt, que cifra las llamadas de voz en teléfonos móviles como Android , BlackBerry, iPhone y Nokia, proporcionando seguridad y facilidad de uso al mismo tiempo. Realizar una llamada segura es tan simple como hacer una llamada normal desde el mismo dispositivo. Las Soluciones de Cellcrypt soportan muchos tipos de teléfonos móviles y se pueden instalar a los usuarios en ubicaciones remotas a través de Internet en cuestión de minutos.

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Luego no digan que no lo sabían

*1 encriptación, poniéndonos rigurosos, significaría introducir en una cripta

2* Mensajes cifrados que otros matemáticos pueden tratar de descifrar. Incluso en algún caso, alguno como John Forbes Nash, cuya historia se dio a conocer al público a través del film Una mente maravillosa, llega a “descifrar” imaginariamente a través de los titulares de los periódicos, pues llegó a padecer esquizofrenia paranoide. Cuando decía que los extraterrestres se comunicaban con él por medio del periódico New York Times, un profesor del MIT que lo visitó al psiquiátrico le preguntó: ¿Cómo puede un hombre tan inteligente y lógico creer que los extraterrestres le envían mensajes? La respuesta fue simple: Porque las ideas sobre seres sobrenaturales vinieron a mí de la misma forma que las ideas matemáticas. Por eso las tomé en serio.   Lo cual es sumamente revelador acerca de la naturaleza del conocimiento científico.

¿Compartimos el huerto?

Huertos-compartidos

No sólo se pueden compartir los archivos, las ideas, los espacios de trabajo, el coche, la vivienda, etc, Si tienes un terreno del que no te puedes ocupar adecuadamente, o no le sacas apenas provecho y crees que podría ser más útil (para tí y para otros), también puedes compartirlo. La gente de huertoscompartidos así lo vió y diseñó un servicio que trata de facilitar estos intercambios entre propietarios y personas deseosas de cultivar un huerto ecológico, compartiendo además, conocimientos, experiencia, etc.

Esta no es una idea nueva, en realidad; huertoscompartidos se inspira en experiencias de otros lugares, como es el caso de landshare o wepatch. Pero ser absolutamente original no siempre es lo más adecuado: mejor es hacer cosas que ayuden a las personas y mejoren el entorno, lo cual es el caso; además le ponen al proyecto mucho entusiasmo y ganas. Un proyecto que facilita a hortelanos (los que buscan terrenos para cultivar un huertecito) y propietarios, que puedan contactar libremente (sin intermediar de la forma en que lo hacen casi todas las páginas de servicios de intermediación, que ocultan la identidad entre ambos incluso para los suscriptores), les entrega un formato de contrato muy útil para formalizar el acuerdo entre ambas partes (hortelanos y propietarios). Y hace ambas cosas por un precio casi ridículo (2€), considerando la satisfacción que ambas partes pueden obtener a cambio: muchos ratos agradables al aire libre, verduras y frutas frescas y ecológicas, conocimientos nuevos…

¡Animaos… y compartid la idea! Y el huerto.

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La vieja academia de mecanografía

Aula de mecanografía del Colegio Wesley fotografía de Oria Cruz-Sánchez 100 dpi

Recuerdo cuando una academía de mecanografía y taquigrafía, que estaba en el barrio desde tiempos casi inmemoriales, se modernizó para ofrecer también clases de informática -no hace tanto, no creais-. Lo que enseñaban estos atrevidos emprendedores en realidad era -más precisamente- eso que después se llamaría ofimática (Excel y Word, principalmente). Poco tiempo después la estrella de la academia sería internet, el nuevo fenómeno-acontecimiento de moda que sonaba tan snob en boca de los que hablaban de su nuevo juguete. Estos “frikis” solían ser varones de alrededor de 20-25 años que lo primero que hacían cuando compraban un PC era abrirlo para verle las tripas, para indagar que ranuras libres emplearían para tunear el aparato, tal como le ocurría a la moto o el coche del neng.

Sí, como lo oís, chavales, Internet era una cosa que sonaba muy exótica y moderna. Hoy nos sorprendería tener que ir a un sitio así para aprender a navegar por internet y abrir una cuenta de Facebook o Twitter. Pero por entonces internet era algo realmente inusual, entre otras cosas porque la conexión de 56k que ofrecía la única compañía telefónica existente en España no daba para mucho y aún no había ni apenas páginas que visitar, ni blogs, ni por supuesto redes sociales online, invento mucho más tardío. Aún recuerdo a mi emocionado amigo cuando me convenció para enseñarme la página oficial de la NASA (de las pocas instituciones que tenían página web en condiciones, por aquel entonces) y mi ya escaso entusiasmo se quedó en nada cuando pasó casi un minuto para descargar la pantalla inicial, y aparecieron unos decepcionantes gráficos, realmente cutres si lo comparamos con cualquier blog actual. Pero entonces ni siquiera la agencia tributaria tenía página; lógico, pues aún ignorábamos qué era la declaración de la renta, malévolo invento que algunos años después nos amargaría la existencia aún más que los propios ordenadores.

También recuerdo, en relación a todo esto de la nuevísima tecnología cibernética doméstica, que asistí a una innovadora academia (otra, exlusivamente de informática) antes de comprar nuestro primer PC familiar. Nos enseñaron los rudimentos de la informática: qué era un ordenador y para qué servía,…(en realidad para muy poco, en aquel entonces)… con el único ordenador de la academía; un impresionante IBM que costaría una pequeña fortuna, por entonces. En realidad no nos enseñaron gran cosa, a parte de algo de BASIC y MS-DOS, sistema operativo necesario para copiar o formatear discos, introducir pequeños cambios en el arranque y cosas así de emocionantes. Hasta hace poco aún conservaba un libro del sistema operativo de MicroSoft, voluminoso como novela de Tolstoi.

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Con mi último ordenador no tuve que hacer mucho más que sacarlo de la caja y enchufarlo. Tiene sentido la anécdota-chiste que contrataca ácidamente la crítica de la lentísima evolución de los automóviles comparada con la evolución vertiginosa de los ordenadores personales, porque el hardware y los primitivos sistemas operativos nos han regalado sinsabores y frustraciones como creo que pocos inventos han hecho jamás.

Ojalá hubiera tenido entonces la oportunidad de aprender cómoda y rápidamente en un centro de formación avanzada como netmind, lo cual te puede ahorrar mucho tiempo y disgustos. Merece la pena considerar la opción de netmind, uno de los principales proveedores de formación avanzada en tecnologías de la información de España, con oficinas en Barcelona y Madrid. Dispone de un amplio y actualizado catálogo de cursos, más de 350 títulos oficiales y avalados por los principales fabricantes de software y entidades de reconocidísimo prestigio internacional. Cuenta con una cartera de más de 700 clientes y sus más de 7.500 alumnos anuales responden a los distintos perfiles profesionales específicos del sector de las tecnologías de la información.

Uno mira atrás, si ya tiene algunos añitos -como yo- y se sorprende del cambio, aunque sigamos viajando en coches propulsados por un motor de explosión, que se mantienen separados del asfalto por unos neumáticos de caucho sintético, y no por campos de fuerza atómicos, como creían en los setenta los futurólogos propagandistas de entonces. Pero lo que nos ha acabado sorprendiendo ha sido la economía, no la tecnología. Precisamente, la más espectacular diferencia que percibimos los automovilistas tiene lugar cuando llenas el depósito (si te atreves a llenarlo), ya sea de gasolina como de gasoil: es prácticamente tan caro como si lo hicieras con vino de Rioja (y dura aún menos). Y eso que el combustible es “a granel” y autoservicio total (en cambio el Rioja viene en elegantes botellas de vidrio perfectamente etiquetadas, tapón de corcho y gollete de estaño). Dentro de muy poco nos saldrá a cuenta que los motores funcionen a base de Vodka barato. Humm…ya voy a poner a punto la bicicleta.

A vueltas con el P2P

logo-bigPara aquellos que no pertenecen a la generación digital, aclarar que P2P (peer-to-peer) es una red entre pares (iguales) en la que las computadoras se conectan mediante una red que les permites actuar simultáneamente como clientes y servidores. Estas redes permiten intercambiar información en varios formatos entre los ordenadores interconectados. La primera versión del primer programa P2P de la historia fue de Napster, que aparece en escena en 1999 gracias Shawn Fanning, entonces estudiante de informática de 18 años, empeñado en idear una forma fácil para transmitir archivos de música a través de internet. Hasta entonces esto resultaba bastante engorroso pues se utilizaban aplicaciones diseñadas para otros propósitos, como los servidores FTP.

La rapidísima aceptación de este programa le hizo llegar a más de 25 millones usuarios en menos de 2 años. Esta rápida aceptación se facilitaría probablemente por la pésima relación “calidad”/precio de los Cds (y LPs) de aquel entonces, que solían tener apenas un par de canciones buenas ( las otras 5 ó 6 las oías solo la primera vez). Entonces te preguntabas para qué pagar un dineral para solo dos canciones. Los que tenían un pc y conexión a internet ya tenían opciones más sensatas para acceder al la música del momento, en aquel entonces en formato mp3. Napster cerraría debido a la presión por las demandas iniciadas por varias discográficas, aunque renacería algunos años después. Y nacerían otras similares.

Aparece en escena la tecnología de descarga directa, que no precisa un programa específico pues funciona casi siempre a través del propio navegador. También el streaming (visionado sin descarga) permite acceder a contenidos audiovisuales, gracias a la mejora en la tecnología de comunicación, sobre todo en el ancho de banda. Pero el cierre de Megaupload volvió la mirada de los internautas al P2P cuyo uso había descendido a favor el streaming o de la descarga directa.

Algunos portales P2P se refuerzan y amplían sus servicios. Es el caso de Bearshare, que en 2006 chocó con la RIAA, y el “acuerdo” le costó unos treinta millones de dólares. Pero las cosas han cambiado desde entonces: el nuevo BearShare está basado en la misma red que el cliente iMesh, utilizando una red aprobada por la RIAA al disponer de un mecanismo que interrumpe las cargas y descargas de contenido con copyright. Al mismo tiempo, sólo se pueden compartir archivos de música y vídeos. La intención de BearShare es que el programa no sirva a la piratería. A pesar de las restricciones continúa creciendo, contrariamente a lo que podría haberse pensado.

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Uno de los detalles que más llaman la atención de BearShare es la amplia participación de los usuarios, que forman una comunidad atraída por sus intereses en torno a la música: en BearShare los usuarios comparten opiniones e ideas acerca de sus artistas favoritos, conciertos a los que han asistido o canciones de moda.

 BearShare es una de las fuentes principales de descarga de música para muchísimas personas, pero también contiene soporte para otros contenidos como vídeos o fotografías. Un detalle muy interesante es que soporta los reproductores portátiles que se pueden encontrar en el mercado en la actualidad; también para todos los modelos de iPod.