Asalto en Wall Street, escena final

-Y por cierto, sé muy bien quien eres; el hombre que jode a mucha gente todos los días para salir a navegar en yate, sentarse en su puta mansión o jugar al tenis en el Club con vistas a Central Park.
-¿Como sabes tanto?
-Te he vigilado. Lo que ocurre con los hombres como tú es que no dejais de pavonearos mientras las revistas publican tus grandes triunfos.
– Mira, esas historias sirven para motivar a cierta clase de personas. Harías lo mismo que yo si tuvieras la oportunidad.
– ¡Jamás! No vendería activos tóxicos a gente con poco dinero. Tú has hecho una fortuna con el respaldo de unos préstamos inexistentes. Amañaste los datos por las primas. Eso haceis los cabrones. La pregunta es ¿Por qué dejarte vivir? ¿Eres un vendedor?  Convenceme.
-Te convenceré. ¿Sabes que en el mundo no hay nadie que tenga más de 100 millones de dólares y haya hecho su fortuna honradamente? Fijate en las fortunas familiares  (…), ¿como crees que hicieron fortuna? Se apropiaron de territorios, patentes y negocios; mataron a los nativos, importaron esclavos y vendieron armas al Norte y al Sur durante la guerra civil… y controlaron a los políticos… y son ellos los héroes, los héroes americanos.
Enseñamos a nuestros hijos que ser honrado y trabajar mucho son las claves del éxito. Mis hijos no iran a ninguna guerra, estudiarán en Yale o Harward y serán los estúpidos blancos de clase baja y los negros de los guetos los que irán a esas guerras sin sentido y protegerán al país y nuestros negocios, Será mi negocio el que crecerá y será más y más grande, tendré más y más beneficios.
Es la vieja historia: los banqueros, los propietarios y los consejeros se enriquecen, y la gente desgraciada compra las acciones y al final siempre pierde, la gente como tú.
Es un sistema de libre comercio, es el capitalismo, La competencia en una sociedad capitalista, así es como la élite siempre consigue quedar por encima.

Anuncios

El dinero es la solución

billetes de 500€Las auténticas soluciones, como las ideas, están conectadas unas con otras y por ello no acaban de funcionar si se abordan por separado. A saber: democracia participativa, desarrollo sin crecimiento (decrecimiento), dinero sin intereses ni inflación, banca sin bancos centrales, tecnología apropiada, … y sobre todo mucha creatividad e innovación estratégica (no innovación financiera) y mucha honestidad. Esto último es con seguridad lo más difícil, pues uno aprende a auto-engañarse con mentiras cada vez más sofisticadas, como hemos visto. O lo que es peor, si cabe, creerse las mentiras institucionales y “oficiales”.  Pero como el asunto que nos ocupa es el dinero, nos centraremos en la solución monetaria.

Tal vez la escasez no esté principalmente “ahí fuera”, como hemos creído durante siglos. ¿No podría ser que el propio sistema monetario que hemos estado usando, hipnotizados, haya ido creando continuamente la escasez que la mayoría teme? ¿Acaso hay un límite para la cantidad de cosas que podemos aprender, para la cantidad de pasión o belleza que podemos generar y disfrutar?¿No se podrían cuidar todos los jardines con el amor y la atención a los detalles puestos en lo tradicionales jardines de té japoneses? ¿ No se podría alentar a todos lo niños proporcionándoles los mejores mentores en el campo que a ellos los hiciera felices? ¿ No podrían todas las calles de las ciudades ser bellas obras de arte? Las limitaciones surgen cuando cambiamos “trabajo” por “empleo”, es decir, cuando necesitamos intercambiar nuestro trabajo por una moneda artificialmente escasa. ¿por qué no diseñar un sistema monetario que opere en función de nosotros, en vez de ser nosotros los que trabajemos para el sistema? Walter Wriston, ex presidente del Citibank, definió el dinero como información,. ¿por qué debería ser escasa la información, en particular en momentos en que la tecnología de la Era de la información se extiende como reguero de pólvora por todo el mundo?

Bernard Lietaer – El Futuro del Dinero