La Genuina Fuente de la “Eterna Juventud”

viejos moteros

Lo que puede hacerse para aumentar extraordinariamente las posibilidades de tener una vida larga, saludable y feliz y el gran secreto para ralentizar el tiempo.

Quizá sí sea posible esquivar la vejez, al menos por algunos años más. A parte de algunas inevitables arrugas, y canas, vivir “jóvenes” por muchos más años es ya una posibilidad real, si se sabe lo que se tiene que hacer, además de la voluntad de hacerlo. Aunque para la mayoría sería preferible hacer un pacto con el diablo.

Juventud suele significar salud, energía y vitalidad, muchos años por delante y una actitud muy optimista; por tanto, podríamos, en este sentido, ser jóvenes por bastantes más años de lo normal, actuando sobre tres ámbitos o dimensiones: física, conductual y psíquica-energética, dimensiones que están entrelazadas.

Una de las tantas frases hechas que pueden oirse a menudo es “de algo hay que morir”; es decir, que se haga lo que se haga no puede evitarse la muerte. Los que afirman tal cosa en realidad lo que quieren decir es que no tienen voluntad para cambiar ninguno de sus hábitos (comer demasiado, no cocinar, llevar una vida sedentaria, etc.) o adicciones (tabaco, alcohol, café, azúcar, alimentos procesados, sentarse a ver la televisión por horas, etc.). Sin embargo, no es lo mismo morir relativamente jóven tras una vida de enfermedades crónicas y achaques continuados que vivir una larga y saludable vida. Por supuesto, la vida es también una lotería, y no podemos controlar todos los factores. Pero hay muchos otros que sí podemos favorecer. Se trata de “comprar boletos” de la “lotería” de una vida saludable y larga; es posible y relativamente fácil reducir los riesgos de enfermedades de varios tipos. “Solo” hay que informarse correctamente, tomar una serie de decisiones, y paulatinamente cambiar los hábitos de vida que sea neceario cambiar.

Dimesión Física-Material

abuelo-motero

De los muchos “trucos” de los que se habla, estos tres parecen tener cierto respaldo científico: dieta hipocalórica, frio ( de momento impracticable) y resveratrol. Habría que añadir lo evidente: todo lo que previene o retrasa enfermedades: Antioxidantes, Omega 3, prevención, higiene básica, no exponerse a tóxicos conocidos, etc.

Dieta hipocalórica: es el factor físico más potente que se conoce. Se aconseja empezar paulatinamente, al menos a partir de los 50 años de edad. Se trata “simplemente” de comer menos, sea reduciendo la cantidad de comida de los platos o el número de comidas diarias. Acostumbrando al estómago poco a poco a menos comida, realmente al cabo de un tiempo ya no se siente hambre, pues uno queda saciado con raciones más pequeñas. Esto lo digo por experiencia propia, pues a mis cincuenta y pico he recuperado el vientre plano gracias a ponerlo en práctica. Para compensar las raciones menores, la comida ha de ser variada y sana.

“De grandes cenas están las tumbas llenas.”

Resveratrol: aunque la industria del vino ha proclamado a los cuatro vientos los beneficios del  vino tinto, el alcohol anula completamente los supuestos beneficios del resveratrol que contiene una botella ( las cantidades necesarias lo hacen impracticable), por lo que seguramente la única opción real es recurrir a los productos más básicos y naturales: la propia uva negra, maní, nueces y cacahuetes (especialmente en forma de germinados). (ver germinadores y productores de germinados). Otro “pero”: los cacahuetes no pueden ser los típicos fritos pelados, sino con cáscara, y parece ser que crudos (de los que venden en las tiendas de animales para los loros… y en cada vez menos supermercados).

Ejercicio (y no tanto el deporte). Contrariando la publicidad dominante, la investigación y evidencias están mostrando los superiores beneficios del ejercicio moderado (y mejor aeróbico), frente al dañino deporte de competición, por los excesos que conlleva. Se acabará reconociendo también que es mejor la clásica Calistenia que los modernos aparatos de pesas, mejor el ejercicio al aire libre que en un gimnasio climatizado, y mejor el Yoga que el Culturismo o el Spinning. Probablemente también sea mejor la natación si hay problemas de articulaciones, pero también es mejor nadar en el mar que en una piscina. Siempre parecen mejores las opciones más naturales, tradicionales y simples. Hay mucha evidencia ya de los beneficios de andar, superiores a los de correr. Por último, el ejecicio de fuerza y aeróbico debería complementarse con ejercicio de estiramientos, para lo cual también el Yoga es muy beneficioso.

Dimenesión de la Conducta – hábitos

Menos evidente -pero no menos importante- es no exponerse a riesgos innecesarios, como son el alcohol, tabaco, drogas, pero también cabría añadir los deportes demasiado vigorosos, o de competición, y las actividades de alto riesgo. Quizá cabría añadir también la promiscuidad sexual indiscriminada, y en el caso del varón no solo por los riesgos de contraer o contagiar enfermedades, sino por el desgaste energético que supone la eyaculación incontrolada, especialmente a partir de una cierta edad.

No exponerse a los riesgos de una dieta cárnica, rica en grasas, y procesados. Lo ideal sería sustituirla por una dieta vegetariana u ovolacteo-vegetariana, con parte de crudívora, biológica, pero tanto ideal puede ser mucho pedir.

Lo que sí sería asequible -en muchos casos- sería evitar la apresuración, la velocidad: hacerlo todo con más tranquilidad, desde conducir más despacio (o mejor aún ir a pie o en transporte público) a comer más despacio (Slow Food Movement). Esto no sólo es una actitud positiva en cuanto a los efectos direcctos sobre la salud, sino que podría ser uno de los “trucos” para transformar la percepción ¿subjetiva? del tiempo (¿es el tiempo siempre subjetivo, además de relativo?).

Dimensión Psíquica – Energética

Es importntísimo tratar de ser feliz y tomarselo con calma. Porque, ¿para qué querríamos vivir más, profundamente infelices y sin esperanza? (¿Quizá sea esa la explicación de la expresión “de algo hay que morir”?)

Se trataría, por tanto, de fomentar las “Ganas de Vivir”, el optimismo vital y genuino, que proviene de una vida con objetivos, sentido, juego, variedad, equilibrio (entre sacrificios y placeres), ilusión por aprender cosas nuevas, entablar relaciones genuinas, rodearse de belleza, ya sea intersandose por la artesanía, docorando con plantas y flores, buena música, luz natural, aire fresco y limpio, etc.

Casi olvido otro tema del que se habla poco porque es gratis: el aire, que es el Prana, la energía vital: una respiración profunda y rítmica parece mostrar no solo beneficios a nivel de reducción del estrés, sino también cualidades terapeuticas.

¿Cual es el vedadero Secreto de la “eterna” juventud?

Por encima del tiempo “objetivo”, y aparte de estas tres importantes dimensiones, si hay un verdadero Secreto es éste: debemos prestar atención a lo genuino, ser buenos observadores y tratar de vivir una vida auténtica, en la medida que se nos deje, rica en experiencias positivas y variedad. Eso es lo que hace que la percepción del tiempo en la infancia sea tan lenta y, en cambio, la rutina propia de la vida adulta, más vacía de emociones nuevas, parece acelerar el tiempo a la velocidad de un cohete. Quizá sea también la dificultad de prestar plena atención a lo que hacemos ordinariamente, algo que solo se da cuando “fluimos” con lo que hacemos, plenamente concentrados en algo que nos llena, sea el trabajo (para unos pocos afortunados), pintar, escribir, tocar música, jugar un deporte, etc.

“Vive tu propia vida, no la que te impongan.”

Es evidente que la publicidad, que vende estereotipos vacíos (y frecuentemnte muy estúpidos), no es una buena fuente de información, pero hoy la publicidad no sólo está en los anuncios, sino que está omnipresente, se ha infiltrado en todos los medios. Por tanto todo está “contaminado” de estos estereotipos dañinos que conviene evitar y combatir.

Una imagen tonta de la felicidad

Un coche modernísimo y potente para unos, una cara cocina de diseño para otros, un ropero a la “moda”, un móvil de última generación (mejor si lleva estampado un logo de fruta prohibida); tales son algunos de los fetiches de la felicidad actuales. Hasta ayer mismo resultaban glamurosas cosas como el tabaco, los licores y el tacón alto., por mencionar algunas cosas. Tales fetiches resultan ridículos a la luz de un mínimo análisis crítico, pero claro, evitamos ese análisis para no verlo.

Hoy, mucha gente cree ser mucho más compleja e inteligente que sus tatarabuelos, pero caemos en otras trampas mentales similares. En realidad solo cambiaron las formas; en el fondo somos igual de simples e igualmente sucumbimos al  “marketing”.y la planifiación social.  Pero tenemos -al menos- dos opciones: amoldarnos o salir del rebaño. Salirse no ofrece garantías, pero al menos uno será “joven” por más tiempo.

” Que no te engañe su oropel. Todo es chatarra.”

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