Pobres y ricos

capitalismo?

El mundo se polariza a toda marcha. Y debido a la globalización, las diferencias no se agravan necesariamente entre países sino también entre ciudadanos de un mismo país.

Es un resultado lógico del juego (del sistema). Un juego cuyas reglas implican concentración, explotación, y crecimiento.

Es fácil reconocer que la concentración de riqueza no favorece la igualdad. Es relativamente fácil reconocer que la explotación intensiva de los recursos (también los humanos) mengua la capacidad de producir riqueza a medio plazo. Pero parece resultar mucho más difícil reconocer que el crecimiento es también un factor de destrucción de riqueza. Porque durante mucho tiempo el crecimiento ha generado riqueza, al menos en los países ricos, que crecían en buena parte a costa del endeudamiento y empobrecimiento real de otros países (y personas).

El crecimiento produjo también que algunos de los países antes pobres ahora lo sean menos -se han desarrollado- y necesiten para prosperar de otros países aún más pobres en los que expandir sus economías, de los que extraer recursos (también humanos); a los que explotar.

En China, donde se ha concentrado la producción de gran parte de los países llamados ricos, ahora necesitan de otros territorios para que su floreciente industria siga prosperando. Y son los países más pobres de Africa los que están empezando a suministrarles alimentos, madera y materias minerales, y en menor medida también mano de obra barata, pues de eso China anda sobrada.

Y a la vez que todo esto sucede, en los países llamados ricos los pobres son cada día más numerosos, aunque como son países tan “ricos”, los ciudadanos pobres lo son incluso contando con empleos cuyo salario es el establecido por ley como mínimo, o incluso superior. Porque es difícil vivir con salarios de país pobre en los “países ricos”. Porque los salarios se están globalizando, pero los costes de vida se mantienen a la altura de la ambición de las grandes empresas, los precios de burbuja y de las necesidades de recaudación de sus endeudadas administraciones. Endeudadas, ¿con quien? ¿con qué fin? No es tan difícil plantear preguntas. Ni contestarlas. Pero hay que estar dispuesto a enfrentar la cruda realidad.

Las cuestiones que importan

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 Hartitos y aburridos nos tienen de tanto repetirnos los mismos mantras una y otra vez. Sobre economía: que si el crecimiento, el desarrollo, el PIB, la mejora de la competitividad, la flexibilización del empleo … y las mil y una sandeces habituales. Sobre política: que si la lucha contra la corrupción, los pactos, los planes, las medidas, la estrategia… y las demás cuestiones que son -cada vez más- palabrería hueca en el mejor de los casos, manipulación en otros muchos. No soportamos ni un telediario-noticiario-informativo más. Para oír lo que hay que oír: todo pesimismo y ninguna información constructiva. Ni destructiva de otra cosa que no sea la moral del sufrido espectador. Mejor apaga (la tele) y vámonos. Porque la sensación transmitida por las mayoría de políticos es que no parecen ver, van como perdidos en una espesa niebla. Y se empeñan en avanzar con una brújula escacharrada, sin mapas de la zona y un sextante que de nada sirve en medio de tanta oscuridad. Lo indicado en estos casos sería detenerse, o al menos ir muy despacito. Pero no, siguen empeñados en que hay que seguir a toda máquina, hacia no saben muy bien dónde. Quizá porque la economía del crecimiento es como una bicicleta, que se para y cae si no pedaleas, sobre todo cuando vamos cuesta arriba, como ahora.

 Sobre los mantras de la economía del crecimiento cabe dudar: avance (¿hacia un muro o un iceberg?), cambio (¿a peor?), desarrollo (¿de un tumor?), competencia (¿contra la miseria?), creación de empleo (¿fabricando armamento, por ejemplo?), etc.  Si no creen necesario justificar las mayores contradicciones, como el retraso de la jubilación pese a la necesidad -supuestamente- de crear empleo, ¿para qué van a hablar del qué? Porque las cuestiones (el qué) son: ¿Nos importa realmente “salvar” la economía, si hay que alimentarla a base del sacrificio infame de vidas humanas?; ¿Necesitamos un gobierno que actúe como un verdugo, obedeciendo ciegamente las órdenes de instituciones supranacionales doblegadas al poder económico?; ¿Necesitamos un gobierno implacable, que no se compadece del malestar y sufrimiento de los ciudadanos? Creemos que no. Pero siguen ¿aparentando? creer que es necesario crecer, avanzar, invertir en alta tecnología, hacer crecer el PIB, etc. Si no comprenden el error de todo ello, deberían empezar a dedicar tiempo a informarse convenientemente.

Muchos opinamos que el capitalismo financiero se está revelando tan desastroso como el socialismo. Y que sería necesario un retorno a una “ilustración”, científica, filosófica, social, política y económica. Un gobierno ilustrado, en las antípodas de lo que tenemos: insensible, desinformado, aislado en su pedestal, y ¿aparentemente? necio. Un gobierno en el que participe la ciudadanía, verdaderamente democrático, en el que se debatan seriamente los asuntos importantes, de forma transparente, informada y atendiendo a la justicia social. Definamos lo que importa; lo esencial, valioso y justo. Si no empezamos por ahí, solo se añade más confusión. A partir de ahí, necesitaremos talento y creatividad para ponerlo en práctica.

Destrucción de la inexistente Clase Media

Children's TV

Se reproduce a continuación un acertadísimo análisis sobre la desaparición de la llamada Clase Media, de enorme importancia, extraído de la web Rebelión.org

¿En general qué es la clase “media”? Se trata de una construcción, inventada en Occidente, con el objetivo de destruir el concepto de clases del marxismo. Desde el punto de vista del marxismo no tiene sentido – es una quimera, que existe gracias a los recursos financieros sobrantes, en la que entran tanto la cúpula de la clase obrera, como la pequeña y mediana burguesía, así como los que sirven a las clases altas. Desde el punto de vista del actual estado burgués con su modelo de capitalismo financiero, la clase “media” es el grupo humano con un comportamiento de consumo, y no únicamente en cuanto a los bienes y servicios, sino también en cuanto a los servicios políticos. Hacia este grupo se orienta todo el sistema de publicidad total y educación, dirigido al máximo aumento del consumo y la prohibición de hecho de los valores más meditados. En consecuencia, precisamente este grupo proporciona la base para la estabilidad político-social del actual estado occidental. Señalemos también que su creación también fue posible en parte, gracias al desplazamiento de la industria masiva y “burda” a los países del “tercer mundo” y, la posterior redistribución de los beneficios a favor de los países desarrollados.

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Los auténticos muertos vivientes

Escena de American Psycho

El día de difuntos es, en una buena parte del mundo, costumbre honrar a los antepasados.

Nuestros ancestros mas recientes, los que conocimos, tuvieron la mayoría de ellos historias de sacrificio y privaciones en alguna parte de sus vidas (si no toda), pero también vivieron unos tiempos en que el progreso, la mejora de las condiciones de vida, era casi generalizados (en nuestra parte del mundo, al menos).

Muchos de ellos lucharon de alguna forma para conseguir mejoras de las que ahora disfrutamos las siguientes generaciones. Mejoras obtenidas literalmente a base de sangre, sudor y lágrimas, y que ahora están siendo eliminadas impunemente y a la vista de todos. Sigue leyendo

¿Surrealismo o maquiavelismo?

Por Alberto Montiel

Retrasar la jubilación, sugerir volver a trabajar los sábados, incrementar espectacularmente la presión fiscal, inyectar masivas cantidades de dinero a los bancos que contribuyeron irresponsablemente a la crisis, reducir el gasto público en educación y sanidad, predicar el crecimiento del PIB como fórmula mágica de salvación de la economía, … son algunos de los curiosos mensajes y acciones con que nos sorprenden cada día los gobernantes de aquí y de allá. Nos muestran así su indiferencia ante la destrucción del estado de bienestar y su ignorancia de los mecanismos más elementales de la economía, pues tanto sacrificio no servirá de nada si las medidas son contradictorias entre ellas. Sigue leyendo

El retorno del Euroescéptico

Estos días nos preguntamos sobre el futuro inmediato de la UE y de su moneda, sobre todo al no oír ninguna explicación que disipe mínimamente las muchas dudas que tenemos.

Sencillamente, apostaría a que la UE quebrará en unos pocos años (incluso meses), por lo tanto opino que salir ahora del euro nos aportaría algunas ventajas y nos evitaría más adelante muchos y graves inconvenientes.

¿que por qué? Sigue leyendo