Invertir en apostar: ¿una jugada maestra?

¿ruleta rusa?

Los Reyes Magos se juegan el oro, el incienso y la mirra a la ruleta

El juego de azar podría llegar a convertirse en breve plazo en un sector de la economía estratégico en este vilipendiado país llamado España, si prosperan los macroproyectos Eurovegas y Barcelona World, en Madrid y Tarragona respectivamente (sí, Tarragona, es correcto).

Las apuestas de todo tipo (bingos, casinos, máquinas tragaperras, loterías, quinielas, bonolotos, primitivas, poker online, etc.) se han reconocido como un modo eficaz de recaudar y exprimir (aún más) a la clase trabajadora. El Estado mira para otro lado por si accidentalmente asoma la mala conciencia al recordar las miles de personas y familias a las que esta adicción causará sufrimiento, e incluso la ruina económica en muchísimos casos. Pero como hacen también las mafias, no se hacen demasiadas preguntas por el origen de los ingresos si estos son fluidos y constantes.

En este caso, si bien la inmoralidad de estas especiales actividades económicas podrían recordarnos los negocios de la famosa organización siciliana, podemos quedarnos tranquilos; todo resultará perfectamente legal, aunque para ello se modificarán leyes, normativas y disposiciones de todo tipo con tal de adecuar nuestro inflexible país a este nuevo sector estratégico tan dinámico y moderno. Pero no viene ya de aquí: en España son tradicionales ciertos sorteos “extraordinarios” asociados a días tan señalados como el de Navidad o el Niño (Jesús), que mezclan el sentimentalismo navideño con el juego (de azar), como si comprar o regalar un décimo fuera la cosa más noble y cristiana que puede hacerse por estas fechas.

No contentos con esta forma tan “ingeniosa” y cruel de recaudar a costa de la debilidad psicológica de la población, se plantean estos macropelotazos inmobiliarios para construir unos complejos de casinos y salas de máquinas tragaperras (escurabutxaques -escurrebolsillos- en catalán) diseñados bajo unos criterios a medio camino entre campo de concentración, gran centro comercial y parque de atracciones temático. Una forma hábil de coerción que obligue a dejarse el doble o triple de la pasta que los visitantes ingenuamente presupuesten para sus “vacaciones”.

Es muy probable que económicamente (para el conjunto del país o la ciudadanía) resulte -de llevarse a cabo- una inversión tan acertada como lo está siendo el AVE. Sin embargo, igual que en el caso de este moderno tren, la construcción de estos hoteles-casino-complejos repartirá plusvalías entre un selecto grupo de actores económicos, estratégicamente posicionados.

Pero no todo sería tan negativo; también se crearán algunos puestos de trabajo; aunque no de sectores de la alta tecnología ni titulados superiores (sí algún director de casino u hotel) y las mayor parte de los empleados podrían ser “de importación” (como la clientela). Además, los ingeniosos dueños del negocio calculan que los empleados de salas de juegos -como los croupier- podrían percibir buena parte de sus emolumentos directamente de los clientes, en forma de propinas, por lo que no será necesario pagarles demasiado, aunque tampoco cotizarán mucho. Y por si creían que al menos las arcas públicas engordarán un poco a costa de los casinos, recordar que se baraja rebajar el porcentaje aplicado a las apuestas a un tercio o menos del actual.

El tema da para mucho más, pero no quiero abusar ni crearles mala sangre (con la mía ya es suficiente). Además, aún con todo lo esperpéntico del asunto, cabe considerar que las posibilidades de éxito del “negocio” sean tantas como en su día las tuvo el Gran Scala que se planeó en el desierto de los Monegros, en la provincia de Huesca. Por tanto, quizá no debamos preocuparnos tanto. Por si acaso; hagan sus apuestas, señoras y señores.

Deserción silenciosa

niños y guerra

A estas alturas casi me parece increíble; aún sigue oyéndose en los “informativos” televisivos de España lo siguiente: que las medidas económicas tienen como fin promover el crecimiento para así crear empleo. Perla de sabiduría que podría ser una frase literal de algún portavoz gubernamental. Pues si es así como piensan crear empleo, armémonos de paciencia. Quizá la economía pueda aún crecer por algún tiempo más en algún país que otro; o en otro planeta si alguna vez se inicia la conquista espacial, pero en la Tierra no; tampoco en la Luna ni en Marte, que son demasiado inhóspitos.

Si los asesores de los gobiernos hicieran de verdad su trabajo investigando e informando sobre el estado del mundo en que viven, en lugar de contarles lo que desean oír, o si los políticos instalados en el poder tuvieran verdadero interés por comprender la situación, reconocerían -creo- que la economía en su conjunto no tiene ya espacio para crecer. Pueden aún crecer algunos países y sectores, a costa unos de otros, incluso a corto plazo podría crecer el PIB a costa de algún gran desastre o guerra, pero esta “solución” no debe ya parecer aceptable (económicamente) ni tan sólo para los que tenían “costumbre” de tales estrategias.

Pero no nos alarmemos. Si lo pensamos un poco llegamos a la feliz conclusión de que su economía (esa de la que nos hablan constantemente) no nos debería importar un pimiento. No sé para qué debería preocuparnos que se hunda ese engendro monstruoso que llaman “economía”. Lo que nos debería importar de verdad es la prosperidad de las personas, de los buenos proyectos y empresas que sí contribuyen al bien común; pero no la prima de riesgo, ni el PIB, ni el crecimiento, ni los principales índices bursátiles… que realmente no guardan relación con el bien común. Lo que nos debería preocupar es, precisamente, el crecimientode la estupidez economicista.

Y el empleo, si de verdad les importara, debería ser una prioridad, no una excusa más para seguir “intentando crecer”. Deberían abrir los ojos y ver la magnitud del desastre que su “economía” está cometiendo. Quizá sea esta una nueva guerra global; sin armamento pero violenta; sin ejércitos pero con muchos reclutados inocentes; sin tiros ni bombas pero con incontables víctimas. Una guerra de información, manipulación, sometimiento, miedo, caos, que arruinará a millones de personas en beneficio de los que la orquestan y controlan. No esperemos de ellos clemencia si nos empeñamos en permanecer en el campo de batalla. Ante tal panorama, la única opción sensata podría ser desertar. Nunca he pensado que los desertores fueran cobardes inconscientes; de hecho, a menudo eran los más valientes y coherentes.

A fin de cuentas, hay otros “lugares” donde vivir, donde la gente se gana la vida digna y honradamente, donde tiene derecho a prosperar, vivir una vida creativa, en armonía con su entorno natural. Hay lugares que son paraísos en construcción, que ya existen en la mente de personas que despertaron del estado hipnótico de esta economía del crecimiento. Podemos hacerlo realidad. Quizá es ahora o nunca.

¿Deliramos un ratito?

risas

Qué tal si deliramos por un ratito
qué tal si clavamos los ojos más allá de la infamia 
para adivinar otro mundo posible
(...)
Se incorporará a los códigos penales el delito de estupidez
que cometen quienes viven por tener o por ganar
en vez de vivir por vivir no más
como canta el pájaro sin saber que canta
y como juega el niño sin saber que juega
(...)
Nadie vivirá para trabajar
pero todos trabajaremos para vivir
Los economistas no llamarán nivel de vida al nivel 
  de consumo
ni llamarán calidad de vida a la cantidad de cosas
La comida no será una mercancía
ni la comunicación un negocio
porque la comida y la comunicación son derechos humanos
Nadie morirá de hambre
porque nadie morirá de indigestión

Los niños de la calle no serán tratados como si 
  fueran basura
porque no habrá niños de la calle
Los niños ricos no serán tratados como si fueran dinero
porque no habrá niños ricos
La educación no será el privilegio de quienes puedan
  pagarla
y la policía no será la maldición de quienes no puedan 
  comprarla

La Iglesia corregirá algunas erratas de las tablas de Moisés
y el 6º mandamiento ordenará festejar el cuerpo
La Iglesia dictará también otro mandamiento que se le había 
  olvidado a Dios:
Amarás a la naturaleza de la que formas parte
Serán reforestados los desiertos del mundo
y los desiertos del alma

Los desesperados serán esperados
y los perdidos serán encontrados
porque ellos se desesperaron de tanto esperar
y ellos se perdieron por tanto buscar

Seremos compatriotas y contemporáneos de todos los que tengan 
voluntad de belleza y voluntad de justicia
hayan nacido cuando hayan nacido
y hayan vivido donde hayan vivido
sin que importen ni un poquito las fronteras del mapa ni 
  del tiempo
Seremos imperfectos 
Porque la perfección seguirá siendo 
el aburrido privilegio de los dioses
pero en este mundo
en este mundo chambón y jodido 
seremos capaces de vivir cada día
como si fuera el primero
y cada noche 
como si fuera la última

Eduardo Galeano

Desempleo estratégico

Desempleo estratégico

Por Alberto Montiel

Vaya por delante que no soy economista, por lo que intento entender los hechos por encima de las cifras macroeconómicas, que a estas alturas sospechamos que sirven fundamentalmente para enmascarar la realidad. Es más, estoy seguro de que me comprenderán mejor que a los expertos a sueldo que los gobiernos contratan para justificar esa tomadura de pelo que parece la política económica.

En vista del panorama es fácil creer que las espectaculares cifras de paro en España solo puedan tener una explicación: el interés de las grandes empresas y grupos de inversión en presionar los salarios a la baja mediante la sobre-dimensión del “ejército de reserva” laboral que son los parados.

Porque si no es así no pueden entenderse las continuas contradicciones entre la intención supuesta a los “planes” de creación de empleo y los efectos de las medidas. Como la de atrasar la edad de jubilación (que realmente quiere decir pensiones aún más bajas) y que retrasará que los jóvenes tomen el relevo, o el de acabar de arruinar el sector agrícola que no sea latifundista y supertecnificado, o el de dificultar el autoempleo y empleo con unos costes de seguridad social excesivamente elevados (más teniendo en cuenta las magras prestaciones), o el de ajustar el IVA a uno de los porcentajes más altos del mundo, o el de los costes de “mantenimiento” de las sociedades limitadas, o que haya que adelantar el IVA, o que la administración pueda pagar a 3 meses vista, etc, etc… El castigo al pequeño comercio local (de barrio), favoreciendo las grandes superficies, o la permisividad con la especulación inmobiliaria que permite que se mantengan tantos locales cerrados porque sus propietarios no necesitan avenirse al más mínimo ajuste de los alquileres (quizá porque suelen ser dueños de un buen número de ellos e hicieron mucho dinero con la burbuja inmobiliaria), son ejemplos del interés que tiene realmente la administración de acabar con esta lamentable situación.

Si quisieran acabar con el paro, sería relativamente fácil. Pero manda quien manda. Si no fuera porque les conocemos diríamos que son gente insensible o estúpida, o quizá ambas cosas.

Porque, ¿Sería posible crear 3 millones de nuevos empleos en España en apenas 6 meses, y otros 2 millones en 6 meses más? (así, estilo promesa electoral) Sí, quisieran hacerlo realmente.¿Cómo? Ahí van algunas sugerencias, que deberían definirse.

1- Reduciendo las jornadas de trabajo, tal como explican muchos expertos y estudiosos del tema. A 6 horas, como mucho, (o 21 horas semanales) pero dejando abierta la posibilidad de llegar a 8 horas, bajo ciertas condiciones.

2- Facilitando el autoempleo, reduciendo a la mitad los costes mínimos de seguridad social, entre otras medidas.

3- Bajando sensiblemente el IVA de algunos productos.

4- Potenciando un sector estratégico: el de los innovadores y emprendedores.

5- Potenciando el I+D y la inversión en los sectores de Low Tech, energías renovables, diseño industrial, transporte sostenible, agricultura biointensiva y ecológica, etc.

6- Potenciar el talento y la excelencia empresarial.

7- Potenciar el arte, la artesanía y la belleza en los objetos de uso corriente. Controlar la importación desmedida de los engendros asiáticos tóxicos y de calidad ínfima.

8- Proteger el entorno natural, los bosques, playas y parques naturales. Facilitar la repoblación controlada del entorno rural, la montaña y los bosques. Reforestación.

Ir cambiando el modelo de turismo de sol y playa por un turismo cultural y que valore más el entorno natural. Menos turistas e impacto ambiental pero más ingresos netos.

9- Fomentar fiscalmente la inversión en los sectores estratégicos mencionados (ecológicos y sostenibles), especialmente empresas locales, en detrimento de las compañías multinacionales que tienen un ratio inversión/empleo mayor.

10- Realizando algunos cambios en la legislación sobre propiedad intelectual, que permita la divulgación de algunas innovaciones tecnológicas de interés común, impulsando el desarrollo tecnológico en aquellos sectores que se consideran estratégicos (agricultura, transporte, energía…).

11- Invirtiendo fondos públicos en sectores estratégicos: en energías renovables, transporte sostenible, agricultura ecológica, etc.

12- Educando desde la escuela en los valores propios del nuevo ciudadano-emprendedor, que serían: mutidisciplinar, perseverante, sacrificado, creativo, empático y responsable.

13-Impulsando un internet libre, accesible y económico.

14- Poniendo en marcha la e-democracia y la democracia participativa.

15- Favorecer el desarrollo de la banca ética y crear un nuevo mercado de valores en empresas sostenibles.

16- Limitar los préstamos a aquellas inversiones con mayor efecto multiplicador y en la creación de empleo.

Etc, etc.

Estas medidas pueden afrontarse si hay voluntad de hacerlo, y pueden pagarse si se evitaran otros gastos mucho más prescindibles… y que deberían ser discutidos.

Con toda seguridad hay gente capaz de desarrollar estos cambios… aunque posiblemente no entre los parlamentarios, la gran mayoría de ellos políticos profesionales entrenados para hablar y argumentar con mayor o menor “acierto”, pero poco dados a analizar problemas y definir y aplicar medidas correctoras sobre tan variados y complejos asuntos.

¿Y sus muchos y bien pagados asesores? Que nos lo expliquen.

Las cuestiones que importan

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 Hartitos y aburridos nos tienen de tanto repetirnos los mismos mantras una y otra vez. Sobre economía: que si el crecimiento, el desarrollo, el PIB, la mejora de la competitividad, la flexibilización del empleo … y las mil y una sandeces habituales. Sobre política: que si la lucha contra la corrupción, los pactos, los planes, las medidas, la estrategia… y las demás cuestiones que son -cada vez más- palabrería hueca en el mejor de los casos, manipulación en otros muchos. No soportamos ni un telediario-noticiario-informativo más. Para oír lo que hay que oír: todo pesimismo y ninguna información constructiva. Ni destructiva de otra cosa que no sea la moral del sufrido espectador. Mejor apaga (la tele) y vámonos. Porque la sensación transmitida por las mayoría de políticos es que no parecen ver, van como perdidos en una espesa niebla. Y se empeñan en avanzar con una brújula escacharrada, sin mapas de la zona y un sextante que de nada sirve en medio de tanta oscuridad. Lo indicado en estos casos sería detenerse, o al menos ir muy despacito. Pero no, siguen empeñados en que hay que seguir a toda máquina, hacia no saben muy bien dónde. Quizá porque la economía del crecimiento es como una bicicleta, que se para y cae si no pedaleas, sobre todo cuando vamos cuesta arriba, como ahora.

 Sobre los mantras de la economía del crecimiento cabe dudar: avance (¿hacia un muro o un iceberg?), cambio (¿a peor?), desarrollo (¿de un tumor?), competencia (¿contra la miseria?), creación de empleo (¿fabricando armamento, por ejemplo?), etc.  Si no creen necesario justificar las mayores contradicciones, como el retraso de la jubilación pese a la necesidad -supuestamente- de crear empleo, ¿para qué van a hablar del qué? Porque las cuestiones (el qué) son: ¿Nos importa realmente “salvar” la economía, si hay que alimentarla a base del sacrificio infame de vidas humanas?; ¿Necesitamos un gobierno que actúe como un verdugo, obedeciendo ciegamente las órdenes de instituciones supranacionales doblegadas al poder económico?; ¿Necesitamos un gobierno implacable, que no se compadece del malestar y sufrimiento de los ciudadanos? Creemos que no. Pero siguen ¿aparentando? creer que es necesario crecer, avanzar, invertir en alta tecnología, hacer crecer el PIB, etc. Si no comprenden el error de todo ello, deberían empezar a dedicar tiempo a informarse convenientemente.

Muchos opinamos que el capitalismo financiero se está revelando tan desastroso como el socialismo. Y que sería necesario un retorno a una “ilustración”, científica, filosófica, social, política y económica. Un gobierno ilustrado, en las antípodas de lo que tenemos: insensible, desinformado, aislado en su pedestal, y ¿aparentemente? necio. Un gobierno en el que participe la ciudadanía, verdaderamente democrático, en el que se debatan seriamente los asuntos importantes, de forma transparente, informada y atendiendo a la justicia social. Definamos lo que importa; lo esencial, valioso y justo. Si no empezamos por ahí, solo se añade más confusión. A partir de ahí, necesitaremos talento y creatividad para ponerlo en práctica.

Injusticias invisibles

Esta mañana recibí de Avaaz este aviso en mi correo. Avaaz es una organización que recoge firmas para peticiones propuestas por particulares, . Ya no es cierto que no podamos hacer nada sobre muchas injusticias invisibles.

Horror en el paraíso

Cuesta creerlo, pero una joven de 15 años víctima de violencia sexual ¡ha sido condenada a recibir 100 latigazos en público! Pongamos fin a esta locura dándole al gobierno de Islas Maldivas donde más le duele: su industria turística.
El padrastro de esta joven está acusado de violarla durante años, y de asesinar al bebé fruto de sus abusos. Pero el tribunal ha dictado que es ella quien debe ser azotada por haber mantenido “relaciones sexuales antes del matrimonio” con un hombre al que ni siquiera han nombrado! El Sr. Waheed, Presidente de las Islas Maldivas, ya está bajo una enorme presión internacional, y podemos forzarle a salvar a esta niña y a modificar la ley para evitar que otras víctimas sufran este cruel castigo. Así es como podemos terminar la Guerra contra las Mujeres: alzando nuestra voz cada vez que sucedan atrocidades como esta.
El turismo es la principal fuente de ingresos de la élite empresarial y política de las Maldivas. Juntemos un millón de voces en esta petición dirigida al Presidente Waheed esta semana, y amenacemos después la reputación de las islas con anuncios impactantes en Internet y en revistas especializadas en turismo hasta que intervenga para salvarla y abolir esa ley atroz. Firma y reenvía esta petición ahora para que logremos el apoyo de un millón de voces.

Un Beppe Grillo de cinco estrellas

Movimiento cinco estrellas

Beppe Grillo

Mientras a los españoles parece que nos priva más la Mahou 5 estrellas, en Italia el  nuevo grupo político Movimento Cinque Stelle, y su líder mediático Beppe Grillo, hacen furor.
Pues este personaje ha puesto el dedo en la llaga, como sólo un cómico podría hacerlo, sobre las inconsistencias y absurdos de la política, el mercado y sus actores principales. A muchos españoles les está produciendo sana envidia ver a este provocador arengando a las multitudes al inconformismo. Y más allá de sus contundentes declaraciones, uno se puede sorprender aún más del valiente y en apariencia coherente programa político del “movimiento”.
Todo muy bonito para un progresista y ecologista moderado como yo, aunque algunas de las propuestas podrían ser excesivas, pues si en España pretendiéramos que un diputado tuviera un salario “medio” nacional, deberían quedarse en casa y hacer las sesiones por videoconferencia, pues no ganarían ni para pagarse una pensión y comer bocadillos de mortadela, tal es la diferencia entre el nivel de vida de sus señorías y el del trabajador medio español, y el coste de la vida en una ciudad como Madrid (tan disparatado como el de Barcelona).

Ver un post sobre el programa electoral del Moviemento Cinque Stelle

O descargar el programa original completo

En cualquier caso, no soy de los que se entusiasma con partidos que hacen de su fuerza principal a líderes mediáticos, pero lo cierto es que el programa es una muestra de auténtica utopía de la buena, en el sentido de que se proponen hacer de Italia un país más solidario, justo y ecológico, además de auténticamente sostenible y democrático. Aunque ya veríamos en que podrían quedar las palabras, aunque tuvieran alguna vez una improbable mayoría absoluta. A estas alturas no me entusiasmo con ningún lider ni partido, pero hay que reconocer que éste parece otra cosa. Y al menos el Señor Grillo parece un tio divertido, que no es poco si lo comparamos con los muermos que tenemos en la vieja Hispania.

movimiento cinco estrellas

¿sólo un cómico?

Duras dictaduras

monarca rey borbon dictador francoAmbas dictaduras, la fascista y la financiera, tienen muchas cosas en común: líderes títeres, libertades y democracia en retroceso, sometimiento al sinsentido político, y falta de sentido común. En ambas dictaduras la población con más capacidad de crear auténtica riqueza (la clase media y trabajadora) sufre una dura represión (de un modo u otro) que le impide realizarse. Y la consecuencia es que unos pocos (poquísimos) ganan a costa del empobrecimiento y sufrimiento de una inmensa mayoría.

Hablando de España en concreto; puntualmente, como en la ocasión del “fallido” golpe militar del 23 de Febrero de 1981, o como en la reforma “exprés” del artículo 135 de la Constitución (realizada en apenas una semana en agosto de 2011) se realizan movimientos estratégicos para reforzar las dictaduras (políticas o financieras). Pero no nos engañemos, el día a día es un cúmulo de  avances del sistema para controlar cada parcela de libertad. Nuevamente se disfrazarán los lobos de cordero y nos ofrecerán alternativas calculadas para que lo esencial permanezca inalterable, para que los intereses y voluntades que importan no sean contrariadas. hitler-general-franco

Hoy día el  control por la fuerza militar ya no sería admisible, no está de moda por esta parte del mundo, pero lo que se lleva es la doctrina del shock y el control férreo de la política fiscal y financiera, y las deudas parece ser que se exigirán por la fuerza, caiga quien caiga. La canciller alemana (Frau Merkel) no movilizará ni un solo soldado para reclamar su espacio vital. Ni falta que le hace; le basta con desplegar desde Bruselas a unos pocos funcionarios muy bien pagados (troika, hombres de negro) para controlar y exigir medidas de ajuste del déficit draconianas, para intentar el pago de una deuda colosal. Grecia ya cayó víctima de estas nuevas estrategias ofensivas, quizá en buena medida para intentar pagar los submarinos franceses y los tanques alemanes. ¿para qué guerra, nos preguntamos?

Trabajo, desarrollo y crisis: mitos y más mitos

Por Alberto Montiel (EidonLink)

Estos son los mensajes que se difunden desde la mayor parte de publicaciones, emisoras de radio, canales de televisión, magazines económicos online…: la crisis económico financiera va para largo, no tiene facil arreglo, y todos tendremos que apretarnos el cinturón.

Y se quedan tan anchos.

Pero pocos, por no decir ninguno, tocan lo esencial del asunto. Cuando se analiza en serio y sin prejuicios el asunto descubrimos que el origen de la crisis no está directamente relacionado con las habituales extravagantes explicaciones financieras.

El motivo de la crisis quizá no sea otro que la imposibilidad del crecimiento sostenido (ni sostenible) de la economía, la producción de riqueza para cada vez mayor población a partir de unos recursos materiales finitos.

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Precisión suiza

Gruyeres da nombre al famoso queso agujereado.

Por Alberto Montiel

Acabo de regresar de un viaje de una semana por Suiza y me han llamado la atención una serie de detalles diferenciadores con España, el país donde resido, de los cuales alguien podría tomar nota, digo yo:

En Suiza, aparte de cobrar salarios mucho más elevados que en España en cualquier empleo, no tienen una tasa de paro tan extremadamente elevada como para mantener una población activa angustiada ante la posibilidad de perder su precario empleo (y ni el miedo ni la pobreza agudizan el ingenio ni mejoran la productividad). Para observar esto no era necesario hacer tantos kilómetros, dirán ustedes. Vale, pero hay más diferencias de las cuales yo no supe hasta que fui por allí y observé y hablé con gente del lugar.

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David Icke opina sobre los anti-disturbios

Siempre me he preguntado que tal duermen estos tipos después de zurrar con semajante saña a gente indefensa, gente que a veces podrían ser sus hijos, y otras sus padres, hermanos, esposas… Incluso parece que lo hacen por algo más que una triste nómina: deben tener buenos adiestradores en la policía que les lavan bien el cerebro.. o quizá no hace ni falta.

Memoria de pez

Por Alberto Montiel

Es oír las declaraciones de los líderes políticos y de inmediato me deprimo. Pese a los tremendos cambios sociales, tecnológicos y ecológicos que vivimos, apenas han cambiado un ápice su ingenuo discurso de las últimas dos décadas. Siguen obsesionados con el crecimiento económico y considerando los viejos sectores productivos “de siempre” como los únicos que pueden sacarnos de la crisis.  Especialmente patético es el discurso que nos llega en España, donde se espera que la construcción y la banca; los mismos que nos llevaron al abismo actual, sean quienes nos salven de la crisis. Y por si fuera poco, se confía en el turismo como último recurso estratégico y la empobrecida y vieja industria se da ya por perdida. Para acabar de apañarlo, el cada vez más limitado gasto público se destina a objetivos con muy poco o nulo efecto multiplicador, y se exprime aún más a la ya famélica clase trabajadora para subvencionar exclusivamente a los ciudadanos más improductivos (ya sean estos ricos o pobres).

Veo el panorama económico español, como de sumo interés para el estudio de las peores patologías del capitalismo. Nos estamos perdiendo, además, una oportunidad de oro: la de aprovechar la gran inversión en infraestructuras, en formación de titulados universitarios, en aumento de la productividad, para desarrollar una economía que genere más valor añadido, basada en empleos de calidad, con una remuneración por hora trabajada digna, que no necesite competir con otros mercados a base de precarizar aún más  a los trabajadores. En lugar de ello sería deseable algo más de inteligencia empresarial y un Estado que valore y apoye a los verdaderos emprendedores  por encima de los meros especuladores.

Incluso en aquellos sectores con gran futuro en los que la economía española está muy bien posicionada, el Estado parece estar actuando erráticamente: las energías renovables sufren recortes (incluso retroactivamente) y se abandonan políticas de estímulo que parecían funcionar correctamente.

Pero mucho peor que todo esto, mucho peor que la lamentable gestión política y su torcida interpretación del funcionamiento de la economía y del significado de estado del bienestar, mucho peor aún es que el ciudadano de a pie olvida una y otra vez los agravios, los ataques directos e indirectos, los insultos a su inteligencia, el menosprecio por su bienestar y seguridad, y parece perdonarlo todo a cambio de una débil y difusa promesa infantil.

Saben que (en general) tenemos memoria de pez.

¡Vuelven a sonreirnos!

Por ello, pese a los pocos motivos que nos han dado ultimamente,  una vez más nos piden el voto, que aparte del dinero que nos obligan a pagar como impuestos es lo único que necesitan de nosotros.  Y como no tienen ya ni un sólo buen argumento, nos piden nuestro voto para parar a  los otros, los que según ellos aún son peores, lo cual es posible  pero es una muy pobre justificación para apoyar a nadie.

En fin, la política se convierte cada día en un espectáculo más bochornoso y lamentable. Y lo peor es que no tiene pinta de mejorar, y además ya ni me divierten.


¿Seguiremos tolerando?

Por Alberto Montiel

Antes de la catástrofe nuclear de Japón ya teníamos sobradas razones para ver que producir electricidad mediante fisión atómica es en extremo caro, sucio, peligroso, socialmente injusto y un disparate estratégico. (ver anteriores entradas). Ahora cabe preguntarse como nadie puede aún justificar la existencia de centrales nucleares, máxime cuando no es ni la única ni la mejor opción energética. De hecho es la peor opción económicamente hablando, quizá también técnicamente, y por supuesto ecológicamente.

No logro identificar ni un solo argumento de valor en las palabras de los defensores de esta increíblemente absurda forma de producir electricidad. Y por supuesto, no concibo que un puñado de grandes empresas traten de someter a los poderes políticos y la voluntad popular para que se considere su apuesta nuclear en perjuicio de una abrumadora mayoría de la población.

La energía nuclear no es en absoluto imprescindible y no creo necesario ni razonarlo de tan evidente que es, y por muchas veces que los medios repitan lo contrario no ganan ni un ápice de credibilidad para quien sabe pensar por sí mismo. Tenemos múltiples opciones a un coste social y económico mucho más ventajoso. Opciones técnicas como el desarrollo de tecnologías de aprovechamiento de las renovables y la eficiencia energética, pero también estratégicas y políticas.

Un Estado que verdaderamente velara por el bien de sus ciudadanos no tendría dificultad alguna en identificar y aplicar medidas en este sentido, aún imponiéndose a las presiones del lobby nuclear y de la gran industria que reclama una energía barata. Pero evidentemente no es el caso, al menos en España, donde democracia no es más que una palabra vacía.

Desgraciadamente nos recogen en el redil para que balemos suavemente y les dejemos hacer. Periódicamente nos esquilan y diariamente nos ordeñan, pues esa es nuestra finalidad social… o eso creen.

Esto huele mal

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Por Alberto Montiel

Las principales noticias de estos días hacen referencia a unas lucha por las libertades y derechos que se suponía que estaban algo más claras. Por un lado el asunto global de Wikileaks, que parece haber destapado secretos molestos para los principales gobiernos y especialmente para los servicios de inteligencia de USA. Parece la historia de siempre: matar al mensajero. Y lo están intentando, pues el gobierno usamericano ha forzado a algunos servidores de alojamiento web y a uno de los principales medios de pago por internet (PayPal, propiedad de Ebay) a anular sus contratos con el portal de filtraciones. Afortunadamente internet es la suma de fuerzas de millones de usuarios, muchos de los cuales están por la labor de democratizar el acceso a la información. Internet probablemente nos traerá la verdadera democracia, o al menos tiene el potencial de lograrlo.

Por otro lado, un asunto algo más doméstico pero que también repercutió internacionalmente: la huelga de los profesionales del control aéreo español, que ha puesto muy de mala leche al gobierno de este país, a las compañías aéreas, a los hoteleros y a los usuarios. Claro que con la “ayuda” de los medios no sorprende que nadie se acuerde de la responsabilidad del gobierno en todo este desaguisado -que viene ya de lejos- y en cambio se etiquete de “privilegiados, insolidarios y avariciosos” a unos controladores aéreos que igual resulta que básicamente sólo quieren dejar de hacer horas extras; supongo que para estar mas descansados y aportar así mayor seguridad a su estresante tarea.

Como es difícil extraer conclusiones a partir de las informaciones vertidas en los periódicos, intuyo lo siguiente, en parte también a partir de mi propia experiencia profesional:

– los controladores valoran subjetivamente su salario en función no sólo de la capacitación técnica y habilidades que requiere el puesto sino también porque conocen los abultados ingresos a los que contribuyen, los riesgos económicos en que incurren, el alto nivel de estrés que han de soportar, las horas de dedicación total, etc, por lo que no les parece tanto (y realmente no es tanto si se compara con lo que cobran algunos directivos, banqueros, políticos, funcionarios, etc; mucho más prescindibles y de dudosa cualificación).

– aena ¿y el gobierno? calculan por otros medios -igualmente subjetivos- el coste hora, pero también el coste de crear cada puesto adicional y la amortización del mismo, y llegan a la conclusión de que es mucho más rentable (sobre todo a corto plazo) pagar horas extras.

– algunos controladores (no sé si serán mayoría o no) preferirían hacer menos horas -aún cobrando menos- pero se les obliga a hacer horas extras para cubrir la escasez de puestos cualificados.  Unas horas extras que pueden ser teóricamente ilegales.

En definitiva.  A mí no me cabe en la cabeza que este asunto no se pueda haber llevado mejor por la parte que le corresponde al gobierno, máxime cuando llevan una década con la disputa. Lo que hicieron ayer, movilizando al ejército en un país declarado en estado de alarma,  para obligarles bajo amenaza de aplicarles el código penal militar (mucho más severo que el civil), pues son considerados militares desde hace unos días porque el gobierno así lo quiere. De verdad que creía que la dictadura quedó más lejos.

Super héroes en acción

Nuestro Honorable President José Montilla quiere batirse en duelo con el líder de la oposición Artur Mas. Por supuesto, se trataría en realidad de un cara a cara dialéctico (bueno, más que dialectico sería propagandístico, como suelen ser estas cosas). El caso es que nuestro honorable quiso aprovechar un superpoder (lingüístico) que guardaba en secreto, y malévolamente trató de inducir a que  el “debate” electoral en cuestión fuera en castellano. Curioso, porque aquí en Catalunya es casi imposible oírle nuestro president una palabra que no sea en catalán (francamente, es un hombre parco en palabras, pero más parco aún en palabras castellanas).

Podríamos realmente llegar a creer que trata de aprovechar su supuesta ventaja en el dominio del idioma español sobre su adversario; porque suponemos –razonablemente- que nuestro president en la intimidad habla castellano (al contrario que hacía el expresidente Aznar, que hablaba español en público y catalán en la intimidad). Pero la verdad es que no tengo muy claro si le servirá de algo su superpoder oculto; quizá el Señor Mas es más hábil hablando español de lo que Montilla cree, pues al fin y al cabo se ve a la legua que Mas practica mucho más (sobre todo en público) esa fructífera habilidad humana del lenguaje (y con algo más de arte, también). Y ya sabemos lo práctico y lucrativo que puede resultar ser un buen orador para un político, incluso para aquellos que realmente es lo único que saben hacer (que no es el caso de Montilla, del cual no puede decirse que sea un buen orador).

También sorprende el asunto porque los ciudadanos de este [país, nación, autonomía, o lo que Dios quiera que sea esto]  ya deberíamos entender perfectamente un diálogo en catalán. Otra cosa es un debate electoral, pues cabe preguntar si es que importan mucho al ciudadano ( y por otra parte a los políticos no los entiende ni su madre). Lo dicho: no tenemos problemas en entender el catalán, pues tanto la administración en pleno como la educación reglada emplean exclusivamente el catalán como lengua “vehicular” para comunicarse con sus súbditos, e incluso en la televisión autonómica el castellano es una lengua secundaria.  Por lo que los “inmigrantes” (como Montilla) lo entendemos perfectamente, e incluso a menudo lo hablamos (algo menos en la intimidad).

Lo que está más claro es que ambos pretenden aprovechar el tema lingüístico para sacarle rendimiento electoral. Hablar puede ser lucrativo para un político, desde luego: la cuestión es si hablar en un idioma en particular puede inclinar la balanza para obtener algún beneficio electoral (probablemente la única “ganancia” sea una espantosa vergüenza ajena, de la que por fortuna no sean ni conscientes).

Lo que para mí sí han expresado con rotunda claridad es que la inteligencia humana es una notable excepción, y su manifestación es prácticamente incompatible con la propaganda electoral.

Neoanarquismo

( Texto de Manuel Castells, publicado originalmente en el diario La Vanguardia)

Nuestra época no es la del fin de las ideologías, sino del renacimiento de aquellas que encuentran eco en la experiencia presente. Tal es el caso del anarquismo, dado por muerto y enterrado por sus numerosos sepultureros y que, bajo nuevas formas y expresiones, parece gozar de excelente salud en los movimientos sociales que brotan por doquier desde las profundidades de la resistencia a un desorden global cada vez mas destructivo. Basta con seguir los debates, presenciales o por internet, en el movimiento contra la globalización capitalista para constatar la presencia dominante de los temas anarquistas de autoorganización y de oposición a cualquier forma de Estado (“¡que se vayan todos!”). Y aunque los intelectuales de la vieja izquierda, sobre todo en América Latina, aún se encaraman al podio de las arengas mediáticas del movimiento, las simpatías mayoritarias van hacia formas apenas organizadas y generalmente autogestionadas de la movilización y del debate, como era evidente en el último Foro Social Mundial en Porto Alegre. También en el ámbito teórico-político, las tesis autonomistas, cercanas de la matriz histórica anarquista, articuladas por ejemplo por Michael Hardt y Toni Negri, y por el grupo de la revista Multitudes,heredera directa del mayo del 68 francés, están alcanzando hoy día una amplia difusión (el ultimo libro de Hardt y Negri, titulado precisamente Multitudes,incluso tiene un rango muy alto en la lista de ventas de Amazon.com).

Y aunque los anarquistas organizados no son muchos (por ejemplo, en España el periódico CNT tiene unos 6.000 suscriptores y el sindicato CGT, al que yo sitúo en la tradición libertaria, cuenta con unos 100.000 afiliados), las ideas antiestatistas, de internacionalismo solidario y la afirmación de la libertad individual y de la libre asociación son temas comunes a movimientos muy dispares (de los okupas de Barcelona a Los Forajidos de Ecuador, los piqueteros argentinos o los autónomos italianos), pero que coinciden en la afirmación de su autoemancipación sin delegación de poder a intermediarios políticos profesionales. ¿De dónde surge esta nueva vitalidad del anarquismo, que aparece como ideología del siglo XXI al tiempo que el marxismo parece quedar confinado a un siglo XX ya concluido?

En realidad, la fuerza de las ideologías (cuyos mitos son atemporales) depende de su contexto histórico. Y mi hipótesis es que el anarquismo, en contra de la creencia general, se adelantó a su tiempo.

Ideología dominante de los orígenes del movimiento obrero (la Primera Internacional), desde Andalucía y Catalunya hasta la Rusia zarista, a la Charte d´Amiens francesa y al Chicago que originó el 1 de mayo, el anarquismo no sobrevivió como práctica organizada a la represión sufrida a la vez bajo el capitalismo y bajo el comunismo. Pero su vulnerabilidad provino sobre todo de haber designado como enemigo principal al Estado nación en el preciso momento histórico del desarrollo de dicho Estado como centro y principio de la organización social: el siglo XX fue el siglo del Estado nación. El anarquismo clásico se expresó en una amplia gama ideológica, desde el individualismo irreductible de Stirner hasta el cooperativismo social de Proudhon, pasando por el comunismo libertario de Bakunin y Kropotkin, inspirando luchas sociales en contextos tan distintos como la revolución campesina de Makhno en Rusia, los movimientos sociales urbanos mexicanos de los años 20 o los embriones de revolución social que intentaron los anarquistas catalanes y españoles en la primera fase de la Guerra Civil.Y claro que el sindicalismo de la CNT no era lo mismoq ue el activismo político de la FAI. Pero a través de esa amplia corriente ideológica en la que creyeron y por la que lucharon millones de personas, latía una idea central: la liberación definitiva de la fuente última de la opresión, el Estado. Precisamente en el momento en que se armaban las máquinas de guerra nazi-fascistas, estalinistas y liberal-democráticas para exterminarse los unos a los otros y asegurar, a través del Estado, el control de cuanto más mundo pudieran.

Y miren por dónde, el triunfo de los estados, de uno y otro signo, condujo a su crisis medio siglo después. El comunismo no fue capaz de digerir precisamente aquello para lo que Marx lo había inventado: el desarrollo de las fuerzas productivas. Porque la revolución tecnológica informacional no podía asumirse sin una sociedad informada, o sea, autónoma del Estado.Yel capitalismo, en su dinámica expansiva, se globalizó, socavando las bases del Estado nación sobre el que se asentaba políticamente. La economía se hizo global, el Estado siguió siendo nacional y entre los dos la sociedad, huérfana del Estado y a merced de los vientos globales, se atrincheró cada vez más en lo local.Ose transformó en colección de individuos, cada uno con sus propias ansieda-des y proyectos. Mucha gente, sobre todo jóvenes con su página ideológica aún por escribir, dejaron de creer en los políticos, aunque no en la política, en otra política. De modo que mientras los grandes poderes se definen en una compleja relación entre la globalización y los estados nacion, la supervivencia y la resistencia a lo que no va surge desde lo individual y lo local. O sea, los materiales con los que se construyó la ideología anarquista.

Ahora bien, la gran dificultad para el anarquismos iempre fue cómo conciliar la autonomía personal y local con la complejidad de una organización productiva y de la vida cotidiana en un mundo industrializado y en un planeta interdependiente. Y es aquí donde la tecnología resultó ser una aliada del anarquismo más que del marxismo. En lugar de grandes fábricas y gigantescas burocracias (base material del socialismo), la economía funciona cada vez más a partir de redes (base material de la autonomía organizativa). Y en lugar de estados nación controlando el territorio, tenemos ciudades Estado gestionando los intercambios entre territorios. Todo ello a partir de internet, móviles, satélites y redes informáticas que permiten la comunicación y el transporte local-global a escala planetaria. Esto no es mi interpretación de los hechos, sino el discurso explícito que se da en los debates de los movimientos sociales, tal como ha sido documentado en el espléndido libro reciente de Jeffrey Juris sobre el tema. O sea, la disolución del Estado y la construcción de una organización social autónoma a partir de personas y grupos afines, debatiendo, votando y gestionando mediante la red interactiva de comunicación. ¿Utopía? No, ideología. Acuérdese de la distinción: la utopía prefigura el mundo deseado. La ideología configura la práctica. Con la utopía se sueña. Con la ideología se lucha. El anarquismo es ideología. Y el neoanarquismo es un instrumento de lucha que parece adaptado a las condiciones de la revuelta social del siglo XXI. Bueno, uno de los dos instrumentos. Porque mientras el anarquismo clama, como hizo siempre, “ni Dios, ni Señor”, su principal competidor en la resistencia al capitalismo global se funda en el reconocimiento de “Dios como mi único Señor”. Frente a un capitalismo global fuera de control, y mientras el socialismo se instala en la jubilación, la resistencia surge de la oposición contradictoria entre fundamentalismo y neoanarquismo.

Desgobierno antidemocrático

No, no y no. No me cabe en la cabeza que puedan ser tan torpes, tan obtusos … o tan caraduras. Se nos pide que arrimemos el hombro (que ya está entumecido de tanto peso) para contener -si fuera posible- el desastre fraguado durante años de política catastrófica.

¡Pero que cara más dura tienen! Nos están llevando a la miseria y encima se justifican; es más, se ven obligados a cumplir quien sabe qué maquiavélico papel aplicando unos ajustes que hubieran resultado increíbles hace tan sólo un año. Pero han logrado llevar al límite nuestra capacidad de asombro; ahora ya nada nos parece increíble.

Pueden subir impuestos y endurecer la presión fiscal (ya asfixiante para los más débiles), bajar los salarios de los empleados públicos, abaratar el despido, retrasar dos años la edad de jubilación, etc. y todo ello sin el menor atisbo de mala conciencia, (mas bien con el aplomo de quien cree que lo que hace es necesario hacerlo). Supongo que han estado sometidos a algún tipo de lavado de cerebro, si no, no soy capaz de explicármelo.

Y dentro de algún tiempo, nos pedirán el voto, y más increíble aún: habrá quien les vote, quizá tapándose la nariz, pero un voto es un voto a fin de cuentas.

Y los otros, los sindicalistas, programando una huelga cuando ya parece estar todo decidido; claro que no hay de que extrañarse, después de todo comen de la mano del gobierno.

Nos reservaremos el derecho de hacerles un corte de mangas cuando  nos pidan nuestro voto. Porque ni unos ni otros se merecen nuestro voto; unos por incompetentes, otros por traidores, otros por cobardes; pocos o ninguno se salva.

Sobre acuerdos y desacuerdos

Cuando se produce alguna tragedia suele ser fácil estar de acuerdo acerca de lo que debió hacerse para evitarla. Antes de que sucedan, en cambio, no suele haber consenso sobre las medidas preventivas, la inversión de recursos o las probabilidades y gravedad de los daños. Por eso no se toman, generalmente, las medidas adecuadas y sucede, a menudo, lo evitable.

En algunos casos al menos, los medios (de comunicación) sí parecen estar de acuerdo acerca de las causas y los responsables. Es el caso del desgraciado atropello ferroviario sucedido la pasada noche de San Juan en la localidad barcelonesa de Castelldefels.

Oyendo la televisión (sí, dije oir) comprobé que existía una opinión extendida entre varios canales acerca de la casi exclusiva culpabilidad de las jóvenes víctimas. Chicos entre 16 y 25 años en su mayoría (según las mismas fuentes), que se apearon en un demasiado oscuro andén, en el que la aglomeración (previsible), probablemente desorientó a muchos, especialmente cuando encontraron el habitual paso superior cerrado y no conocían de la existencia del paso inferior, situado a unos excesivos 80 metros del anterior (según fuentes televisivas algo más críticas). Tampoco se extraña casi nadie (y desde luego ninguna autoridad) de que un tren pueda aparecer en una abarrotada estación circulando a 140 Km/h (y la normativa parece ser que permite incluso circular a 150 Km/h al paso de una estación).

Dicen que si la gente permanece en el andén no hay peligro; pero a mí no me da esa sensación, y lo he visto con demasiada frecuencia. Lo he visto a menudo en la calle Barcelona de la localidad turística de Salou (Tarragona), donde en plena temporada veraniega se amontonan decenas y hasta centenares de peatones esperando (más o menos pacientemente) junto a una simple barrera, al paso de un tren. Un tren que llega a menudo a altas velocidades en medio de la noche, sorprendiendo con su fulgurante aparición (tras una curva que implica escasa visibilidad) a numerosas personas entre las que se encuentran familias con niños en carrito o niños cogidos de la mano, a sólo un par de metros de una mole de toneladas de peso que hace temblar el suelo a su paso. Es todo un espectáculo: primero por el propio tren y luego por ver la cara de alucinados de los turistas que tienes en frente, cuando acabó de pasar el tren; Algunos de ellos tardan un rato en reaccionar al shock.

Ni en los pasos a nivel ni en los estrechos andenes me siento seguro (ni cuando ni por asomo me planteo bajar del andén). A veces he llegado a temer que una ráfaga de aire provocada por el propio paso del tren pueda arrastrar a alguien hacia las vías. Desde luego no me siento nada seguro cuando un tren pasa tan cerca a tan alta velocidad ( y no bajo del andén, desde luego; ni tan sólo me acerco al borde, si puedo evitarlo, claro). También se dice que no hay diferencia entre que llegue el tren a 75 que a 150 km/h. Yo creo que sí, pues si caes a la vía o has cometido la grave imprudencia de bajar a las vías para atajar podrías reaccionar, pues dispones del doble de tiempo antes de que el tren te arrolle. Y si el tren pita, también le oyes con mucho más tiempo.

Pero las autoridades, a pesar de lo complejo del caso, ya dictaminaron. Y simplificaron, según su conveniencia. Como siempre. Supongo que no son usuarios de trenes de cercanías ni  de regionales. Si acaso, en los pocos casos en los que no usan sus caros coches oficiales, van en los de alta velocidad o los trenes rápidos; trenes que tienen derecho  a no perder un minuto (ni tan sólo por el bien de los que permanecen en los andenes). Dicen que es el precio del progreso. Pero yo me pregunto: ¿tanta prisa adónde nos lleva?

Otra duda que me asalta: Tanta insistencia respecto a la culpabilidad de las victimas, ¿es sólo por alejar la remota posibilidad de unas indemnizaciones? ¿o es también para evitar cambiar la normativa acerca de la velocidad de paso por estaciones de los trenes rápidos?

En cualquier caso, las autoridades decepcionan una vez más.

Casta Parasitaria

La casta política se cree que se merece lo mejor a pesar de sus nulos méritos. Les gusta creerse la nueva nobleza, si bien cabría decir bajeza por el resultado de sus obras y también por sus flagrantes omisiones en sus deberes. Son los inútiles -y carísimos de mantener- cortesanos de nuestro tiempo.

Ahora se bajan los sueldos para dar ejemplo, pero el problema no es únicamente lo que cobran en sus nóminas -que también- . El problema es el número de cargos políticos, sus consejeros y asistentes, sus dietas, sus viajes, sus coches oficiales, las faltas con sus verdaderas obligaciones, sus caros informes por encargo, etc, etc. En definitiva, su enorme gasto injustificable e injustificado.

Son ellos, los mismos que nos causan vergüenza ajena, los que nos piden apretarnos el cinturón -que remedio nos queda, si en realidad nos lo imponen-, a la vez que ellos sólo toman medidas de puro maquillaje.

Señores: si ellos tienen la desvergüenza suficiente para hacer y decir lo que hacen y dicen, ¿por qué habríamos de permanecer callados nosotros, sus víctimas? ¿Acaso no hemos aguantado ya suficientemente sus errores y mentiras?

Si nosotros, sus sufridos gobernados, cometiéramos una pequeña fracción de sus errores o negligencias en nuestros empleos de empresa privada o en las modestas empresas que administramos miles de ciudadanos, a pesar de cobrar o ingresar también una fracción de sus generosos emolumentos, nos veríamos automáticamente de patitas en la calle o en la quiebra. Muchos de ellos, en cambio, permanecen pegados a sus puestos como garrapatas – agarrados a los privilegios que conllevan- y disfrutaran para siempre de pensiones de lujo, muy por encima de los máximos que la ley impone al resto de mortales.

Ellos están por encima de nosotros; esto es un hecho. Aunque no lo están por su capacidad o virtud. Están por encima porque durante años han ido tejiendo una estructura a su medida, que de paso perpetúe un sistema político pseudo bipartidista, o donde al menos sea muy pero que muy difícil que entre aire fresco. Es un reino de partidos (y de unos pocos), hecho a la medida de los aparatos políticos de los partidos. Un sistema que se resisten –lógicamente- a cambiar.

Esto no es nada que se parezca a la verdadera democracia. ¿o usted cree que sí?

Votar a unos (probablemente aún peores) para eliminar a los otros, y que éstos pasen a la oposición es una miserable e inútil venganza. Mucho mejor que eso es no ir a votar o votar en blanco: porque además eso es lo único consecuente con nuestro estado de ánimo.

Castiguémosles donde de verdad les duele; pasemos de ellos. Y a continuación, cuando los partidos quiebren, recobremos el control de la democracia, que nunca debió caer en manos de los partidos políticos y sí en manos de los ciudadanos.