Desempleo estratégico

Desempleo estratégico

Por Alberto Montiel

Vaya por delante que no soy economista, por lo que intento entender los hechos por encima de las cifras macroeconómicas, que a estas alturas sospechamos que sirven fundamentalmente para enmascarar la realidad. Es más, estoy seguro de que me comprenderán mejor que a los expertos a sueldo que los gobiernos contratan para justificar esa tomadura de pelo que parece la política económica.

En vista del panorama es fácil creer que las espectaculares cifras de paro en España solo puedan tener una explicación: el interés de las grandes empresas y grupos de inversión en presionar los salarios a la baja mediante la sobre-dimensión del “ejército de reserva” laboral que son los parados.

Porque si no es así no pueden entenderse las continuas contradicciones entre la intención supuesta a los “planes” de creación de empleo y los efectos de las medidas. Como la de atrasar la edad de jubilación (que realmente quiere decir pensiones aún más bajas) y que retrasará que los jóvenes tomen el relevo, o el de acabar de arruinar el sector agrícola que no sea latifundista y supertecnificado, o el de dificultar el autoempleo y empleo con unos costes de seguridad social excesivamente elevados (más teniendo en cuenta las magras prestaciones), o el de ajustar el IVA a uno de los porcentajes más altos del mundo, o el de los costes de “mantenimiento” de las sociedades limitadas, o que haya que adelantar el IVA, o que la administración pueda pagar a 3 meses vista, etc, etc… El castigo al pequeño comercio local (de barrio), favoreciendo las grandes superficies, o la permisividad con la especulación inmobiliaria que permite que se mantengan tantos locales cerrados porque sus propietarios no necesitan avenirse al más mínimo ajuste de los alquileres (quizá porque suelen ser dueños de un buen número de ellos e hicieron mucho dinero con la burbuja inmobiliaria), son ejemplos del interés que tiene realmente la administración de acabar con esta lamentable situación.

Si quisieran acabar con el paro, sería relativamente fácil. Pero manda quien manda. Si no fuera porque les conocemos diríamos que son gente insensible o estúpida, o quizá ambas cosas.

Porque, ¿Sería posible crear 3 millones de nuevos empleos en España en apenas 6 meses, y otros 2 millones en 6 meses más? (así, estilo promesa electoral) Sí, quisieran hacerlo realmente.¿Cómo? Ahí van algunas sugerencias, que deberían definirse.

1- Reduciendo las jornadas de trabajo, tal como explican muchos expertos y estudiosos del tema. A 6 horas, como mucho, (o 21 horas semanales) pero dejando abierta la posibilidad de llegar a 8 horas, bajo ciertas condiciones.

2- Facilitando el autoempleo, reduciendo a la mitad los costes mínimos de seguridad social, entre otras medidas.

3- Bajando sensiblemente el IVA de algunos productos.

4- Potenciando un sector estratégico: el de los innovadores y emprendedores.

5- Potenciando el I+D y la inversión en los sectores de Low Tech, energías renovables, diseño industrial, transporte sostenible, agricultura biointensiva y ecológica, etc.

6- Potenciar el talento y la excelencia empresarial.

7- Potenciar el arte, la artesanía y la belleza en los objetos de uso corriente. Controlar la importación desmedida de los engendros asiáticos tóxicos y de calidad ínfima.

8- Proteger el entorno natural, los bosques, playas y parques naturales. Facilitar la repoblación controlada del entorno rural, la montaña y los bosques. Reforestación.

Ir cambiando el modelo de turismo de sol y playa por un turismo cultural y que valore más el entorno natural. Menos turistas e impacto ambiental pero más ingresos netos.

9- Fomentar fiscalmente la inversión en los sectores estratégicos mencionados (ecológicos y sostenibles), especialmente empresas locales, en detrimento de las compañías multinacionales que tienen un ratio inversión/empleo mayor.

10- Realizando algunos cambios en la legislación sobre propiedad intelectual, que permita la divulgación de algunas innovaciones tecnológicas de interés común, impulsando el desarrollo tecnológico en aquellos sectores que se consideran estratégicos (agricultura, transporte, energía…).

11- Invirtiendo fondos públicos en sectores estratégicos: en energías renovables, transporte sostenible, agricultura ecológica, etc.

12- Educando desde la escuela en los valores propios del nuevo ciudadano-emprendedor, que serían: mutidisciplinar, perseverante, sacrificado, creativo, empático y responsable.

13-Impulsando un internet libre, accesible y económico.

14- Poniendo en marcha la e-democracia y la democracia participativa.

15- Favorecer el desarrollo de la banca ética y crear un nuevo mercado de valores en empresas sostenibles.

16- Limitar los préstamos a aquellas inversiones con mayor efecto multiplicador y en la creación de empleo.

Etc, etc.

Estas medidas pueden afrontarse si hay voluntad de hacerlo, y pueden pagarse si se evitaran otros gastos mucho más prescindibles… y que deberían ser discutidos.

Con toda seguridad hay gente capaz de desarrollar estos cambios… aunque posiblemente no entre los parlamentarios, la gran mayoría de ellos políticos profesionales entrenados para hablar y argumentar con mayor o menor “acierto”, pero poco dados a analizar problemas y definir y aplicar medidas correctoras sobre tan variados y complejos asuntos.

¿Y sus muchos y bien pagados asesores? Que nos lo expliquen.

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Pobres y ricos

capitalismo?

El mundo se polariza a toda marcha. Y debido a la globalización, las diferencias no se agravan necesariamente entre países sino también entre ciudadanos de un mismo país.

Es un resultado lógico del juego (del sistema). Un juego cuyas reglas implican concentración, explotación, y crecimiento.

Es fácil reconocer que la concentración de riqueza no favorece la igualdad. Es relativamente fácil reconocer que la explotación intensiva de los recursos (también los humanos) mengua la capacidad de producir riqueza a medio plazo. Pero parece resultar mucho más difícil reconocer que el crecimiento es también un factor de destrucción de riqueza. Porque durante mucho tiempo el crecimiento ha generado riqueza, al menos en los países ricos, que crecían en buena parte a costa del endeudamiento y empobrecimiento real de otros países (y personas).

El crecimiento produjo también que algunos de los países antes pobres ahora lo sean menos -se han desarrollado- y necesiten para prosperar de otros países aún más pobres en los que expandir sus economías, de los que extraer recursos (también humanos); a los que explotar.

En China, donde se ha concentrado la producción de gran parte de los países llamados ricos, ahora necesitan de otros territorios para que su floreciente industria siga prosperando. Y son los países más pobres de Africa los que están empezando a suministrarles alimentos, madera y materias minerales, y en menor medida también mano de obra barata, pues de eso China anda sobrada.

Y a la vez que todo esto sucede, en los países llamados ricos los pobres son cada día más numerosos, aunque como son países tan “ricos”, los ciudadanos pobres lo son incluso contando con empleos cuyo salario es el establecido por ley como mínimo, o incluso superior. Porque es difícil vivir con salarios de país pobre en los “países ricos”. Porque los salarios se están globalizando, pero los costes de vida se mantienen a la altura de la ambición de las grandes empresas, los precios de burbuja y de las necesidades de recaudación de sus endeudadas administraciones. Endeudadas, ¿con quien? ¿con qué fin? No es tan difícil plantear preguntas. Ni contestarlas. Pero hay que estar dispuesto a enfrentar la cruda realidad.

Destrucción de la inexistente Clase Media

Children's TV

Se reproduce a continuación un acertadísimo análisis sobre la desaparición de la llamada Clase Media, de enorme importancia, extraído de la web Rebelión.org

¿En general qué es la clase “media”? Se trata de una construcción, inventada en Occidente, con el objetivo de destruir el concepto de clases del marxismo. Desde el punto de vista del marxismo no tiene sentido – es una quimera, que existe gracias a los recursos financieros sobrantes, en la que entran tanto la cúpula de la clase obrera, como la pequeña y mediana burguesía, así como los que sirven a las clases altas. Desde el punto de vista del actual estado burgués con su modelo de capitalismo financiero, la clase “media” es el grupo humano con un comportamiento de consumo, y no únicamente en cuanto a los bienes y servicios, sino también en cuanto a los servicios políticos. Hacia este grupo se orienta todo el sistema de publicidad total y educación, dirigido al máximo aumento del consumo y la prohibición de hecho de los valores más meditados. En consecuencia, precisamente este grupo proporciona la base para la estabilidad político-social del actual estado occidental. Señalemos también que su creación también fue posible en parte, gracias al desplazamiento de la industria masiva y “burda” a los países del “tercer mundo” y, la posterior redistribución de los beneficios a favor de los países desarrollados.

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Niño Becerra – profeta español de la crisis

Santiago Niño Becerra Singulars

Este es un extracto de algunos de los mejores momentos de la entrevista a Santiago Niño Becerra en el programa “Singulars” de TV3 emitido el miércoles 20 de Marzo.

“El enfoque que hasta ahora se daba a la seguridad de nuestros ahorros ha cambiado. El mundo -los expertos, incluso- no sabían qué pasaba si en un país se bloqueaban las cuentas bancarias y lo que pasó en Argentina resolvió la duda en 2001. Después, no sabían qué pasaría si un banco quebraba y lo descubrieron con Leman Brothers en 2008, no sabían qué pasaba si se rescataba un país y eso lo aprendimos con Grecia, con Portugal y con Irlanda , no sabían qué pasaba si se hacía un finiquito de la deuda de un país y Grecia resolvió esta pregunta en 2011. Y, hasta ahora, no sabían qué pasaba si se intervienen unas cuentas bancarias para decir a la gente: “usted ha de contribuir al rescate de una serie de bancos “, y ahora lo estamos aprendiendo con Chipre“.

“Ante lo que sucede en Chipre, tenemos que empezar a pensar que puede ocurrir que alguien nos diga ‘ustedes deben contribuir a su deuda pública, al pago de su deuda y al rescate de su banca'”.

“El caso de Chipre es un caso muy curioso (…) , directamente les cogeremos el dinero en forma de impuesto y sin intereses’. En el fondo es eso, coger dinero para contribuir a rescatar una banca “.

“La garantía de 100.000 euros es una pura teoría. En España, esta garantía la tiene que cubrir el Fondo de Garantía de Depósitos y, actualmente, no hay nada en el Fondo de Garantía de Depósitos. Es decir, es una garantía puramente teórica “.

“Hasta ahora, los que tenían depósitos en los bancos les decían ‘sus depósitos están seguros hasta 100.000 euros, ningún problema’. Pues ahora no; alguien ha decidido que las personas que tienen dinero en el banco, cuando hay problemas, deben contribuir. Se ha cambiado la legislación, la norma ha cambiado, y hemos entrado dentro de otro marco jurídico “.

“Se ha cambiado, sobre la marcha, la manera de entender una serie de cosas. Quien tiene el poder ha decidido cambiarlas, y se han cambiado. A nadie se le ha preguntado nada, porque nadie pinta nada” .

“Tenemos dos opciones: o aceptamos esto o hacemos una revolución. No hay otra opción. Y como las revoluciones ya no están de moda … al margen de que el Estado tiene unos poderes represivos terribles, evidentemente sólo queda estar de acuerdo y tragártelo. No hay otra vía “.

“Según datos del Departamento de Trabajo de los Estados Unidos, el 10% de las familias estadounidenses pasan hambre. La clase media está desapareciendo. Vamos hacia una sociedad donde un 30% trabajaría muchas horas al día, otro 30% trabajaría en tiempo parcial y en trabajos precarios y otro 30% no trabajaría prácticamente nunca “.

“(…) hay que eliminar un exceso de capacidad bancaria que tenemos, un exceso de capacidad productiva, un exceso de capacidad de consumo. En productos como el automóvil , en el mundo hay un exceso de capacidad productiva del 20%. En el futuro, con un nuevo modelo, iremos hacia un PIB más pequeño y hacia unos estándares de vida más reducidos “.

“Cuando la crisis termine, entre el 2020 y el 2023, en España volveremos a las cifras de PIB que teníamos en 2001, pero con estándares de vida de los años 80. Habrá un retroceso muy importante”.

(…) no hay, ni habrá, demanda de empleo para todas estas personas. hay un exceso de población activa. La única manera de evitar que el índice de paro llegue al 30% es reducir la población activa “.

“En Alemania hay 7,2 millones de personas con “minijobs” que tienen una renta de hasta 400 euros y el estado les paga el alquiler y la luz. Estas personas no están en el paro y por ello Alemania puede decir que tiene una tasa de paro del 5,6%, lo que es absolutamente falsa “.

Para ver más, seguir este enlace.

Trabajo, desarrollo y crisis: mitos y más mitos

Por Alberto Montiel (EidonLink)

Estos son los mensajes que se difunden desde la mayor parte de publicaciones, emisoras de radio, canales de televisión, magazines económicos online…: la crisis económico financiera va para largo, no tiene facil arreglo, y todos tendremos que apretarnos el cinturón.

Y se quedan tan anchos.

Pero pocos, por no decir ninguno, tocan lo esencial del asunto. Cuando se analiza en serio y sin prejuicios el asunto descubrimos que el origen de la crisis no está directamente relacionado con las habituales extravagantes explicaciones financieras.

El motivo de la crisis quizá no sea otro que la imposibilidad del crecimiento sostenido (ni sostenible) de la economía, la producción de riqueza para cada vez mayor población a partir de unos recursos materiales finitos.

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¿Surrealismo o maquiavelismo?

Por Alberto Montiel

Retrasar la jubilación, sugerir volver a trabajar los sábados, incrementar espectacularmente la presión fiscal, inyectar masivas cantidades de dinero a los bancos que contribuyeron irresponsablemente a la crisis, reducir el gasto público en educación y sanidad, predicar el crecimiento del PIB como fórmula mágica de salvación de la economía, … son algunos de los curiosos mensajes y acciones con que nos sorprenden cada día los gobernantes de aquí y de allá. Nos muestran así su indiferencia ante la destrucción del estado de bienestar y su ignorancia de los mecanismos más elementales de la economía, pues tanto sacrificio no servirá de nada si las medidas son contradictorias entre ellas. Sigue leyendo

Frugales a la fuerza

Por Alberto Montiel

En estos dias en que se nos conmina a -casi- todos apretarnos el cinturón (un poco más aún) uno se pregunta por qué unos nos lo tenemos que apretar mucho más que otros; cuando precisamente los de cintura ancha parecen tener pocos agujeros en el cinturón (y menos aún disposición a tocarse las hebillas).

Y el motivo por el cual nos lo piden es aún más disparatado e injusto: salvar los bancos que nos han llevado a esta situación ruinosa y pagar las deudas que los estados han contraído para satisfacer los intereses (en el doble sentido de la palabra) de una minoría de financieros.

Si esperamos explicaciones coherentes de quienes negaron la crisis cuando las señales eran ya evidentes ( incluso para los más profanos al críptico lenguaje de los economistas ), más vale que nos pongámos cómodos, porque la espera puede eternizarse. No en vano se negaron aceptar unos hechos que ellos habían contribuido a provocar (y no sólo por omisión).

Ellos, quienes nos ocultaron los hechos y ahora nos piden comprensión (además de nuestro dinero), ahora nos ocultan las posibles soluciones lógicas (que las hay), para así imponernos las soluciones altamente traumáticas de los otros, los que de verdad mandan. Soluciones que no deberíamos aceptar.

Pero el mensaje que los mass media coinciden en presentar (en esto sí hay consenso) induce a creer en la absoluta inevitabilidad del destino y a aceptar nuestra suerte con resignación; tal como la vieja Iglesia Católica pedía antaño aceptación de las pruebas de Dios, que nos harían merecedores del gran premio: el perdón de los pecados y la Vida Eterna.

Claro que entonces, igual que hoy, algunos disfrutaban del privilegio de la bula papal para saltarse tantos sacrificios.

Definitivamente, otros poderes usurparon el papel que antaño cumplía la Iglesia. Los grandes templos de hoy, a los que incluso los más poderosos respetan temerosamente, son los grandes Grupos de inversión, los principales Bancos Centrales y las grandes Agencias de Calificación de Riesgo. Y quienes los dirigen son los sumos sacerdotes de nuestros dias.