La solución más simple suele ser la mejor

Bicicletas, calentadores de energía solar, molinos de viento e hidráulicos; todas estas tecnologías existían antes de la irrupción de la energía fósil.Antes de la aparición de los primeros calentadores de gas en muchas casas de USA ya calentaban el agua de la ducha y el baño con calentadores solares. Antes de la llegada de los primeros motores de explosión buena parte de los coches ya eran eléctricos, y la mayoría de la gente se desplazaba en bicicleta. Con vapor producido con energía solar se habían movido máquinas y se había extraído agua del subsuelo. Mucho antes de las máquinas de vapor y eléctricas, ya los molinos y las pequeñas fabricas se impulsaban con energía hidráulica y eólica. Pero la comodidad de uso de las fuentes de energía concentradas y constantes, además de la fascinación producida por el automóvil, destrozaron el progreso de estas maravillosas tecnologías y el mundo se metería en el mayor lío que hubiera podido imaginar. Menos de un siglo después de la perforación de los primeros yacimientos las ciudades están atestadas de coches, el smog asfixia a millones de personas, y los ejércitos parecen servir sobre todo para defender el acceso a las fuentes energéticas, exigiendo su mantenimiento una fracción del PIB tan enorme que amenaza con arruinar las economías de las principales potencias. Otros problemas, como la destrucción de la capa de ozono estratosférico, o la amplificación del efecto invernadero debido a los gases como el CO2 producido por la combustión de petróleo y carbón principalmente, son también consecuencia del uso desmesurado y creciente de la energía de origen fósil.

Hoy podemos volver la vista atrás para reconocer que muchas tecnologías se quedaron atascadas por la irrupción de los combustibles fósiles y la electricidad.

De igual modo que los generadores eólicos son una evolución de los viejos molinos, o las centrales termo-solares lo son de los primitivos calentadores solares, también la bicicleta está a punto de experimentar un avance tecnológico revolucionario, este modelo de bicicleta que es apenas una mejora de los primitivos bocetos atribuidos a Leonardo daVinci, y que tan poco ha cambiado en los últimos 100 años. Aunque quizá haya cambiado tan poco porque ya es un invento genial por su sencillez y eficacia.

(tomado de Barritas energéticas)gulch bike

Mundialmente soporífero

 

hincha loco013

Cada vez entiendo menos la pasión que desatan los partidos de ese juego del balonpié, porque lo que es el espectáculo me resulta mas bien aburrido. Además de poco emocionante, parecería que tienen la misma probabilidad de ganar cualquiera de los dos equipos, con independencia de su destreza en el juego. Por si fuera poco, si al final de 90 minutos más un tiempo de prórroga de juego uno de los equipos ha jugado claramente mejor pero no ha conseguido meter un solo gol, todo se decide a unos tiros de penalties. Con lo cual casi toda la responsabilidad recae en el portero y quizá en menor medida en el tirador. Está claro que es para que el público (incluido el que está en casa viendolo por tv) no muera de inanición esperando un desenlace prórroga tras prórroga.

Lo mejor del tema es que no soy yo solo, muchos a mi alrededor constatan que cada vez les resulta menos emocionante. La humanidad podría por fin estar evolucionando a un nivel de conciencia superior, dado que el fútbol empieza a aburrirnos, que es lo lógico. Aunque también podría ser que la publicidad “La FIFA contra el amaño de partidos” podría resultar más necesaria que nunca y los partidos estén en buena medida influenciados por un arbitraje no del todo imparcial.

Algún día, con algo de suerte, y si el balonpié sigue evolucionando hacia el aburrimiento absoluto, la gente volverá a jugar a la pelota -o a cualquier otro juego- con la misma pasión con que hasta ahora se ponen del lado de “sus” equipos, naciones, colores y banderas. Que conste que he dicho jugar, no mirar.

 

¡Que no cunda el pánico!

FriCon un poco de suerte todo esto será solo un recuerdo borroso para las gentes del futuro…. (y para los que sufriran Alzeimer también, quizá sin tanta suerte)
Hemos dejado que la gente con más preparación y menos compasión nos organice la vida hasta extremos inimaginables (salvo por algunos agoreros como yo): sanidad tecnológica universal, alimentación asépticamente segura, derecho al trabajo (sea el que sea), educación superior, artes escénicas, informativos, publireportajes, seguridad militar, transporte rápido y eficaz (savo por atascos y huelgas), zona azul, pastillita azul, declaración de la renta, hacienda pública, democracia representativa, naciones unidas, banco muncial, omc, vacaciones pagadas, empleo y oficio, matrimonio y divorcio… Nos atiborramos de entretenimiento: mundial de juego de pelota , gran hermano 69, fórmula de coches de carreras, erotismo en la inter-red, zerBza fría, patatas fritas consabora (glutamato monosódico), coches superequipados y de pagos superaplazados, deli-pizzas congelati o prcocinati, realities basura (y tele-basura en general), …. podría seguir, seguro que sí, pero lo peor de todo este aturdimiento es el vacío de sentido, la incapacidad de reflexión, la pérdida de brújula interior.. No sabemos ni de dónde venimos ni hacia dónde vamos. (El gps o google maps tampoco ayudan en este sentido) Porque vamos como a la deriva, pero más rápido que los continentes. Nuestra existencia es liviana… salvo por nuestra pesada huella ecológica y por nuestra pesadez de estómago. Sin embargo, uno está tan orgullosos de las 4 tonterías que “sabe” como de los 2 ó 3 colores de su bandera. Y eso sería bueno si a uno le hiciera feliz. ¡Ah! La felicidad, tan escurridiza y que todo el mundo anhela, tan incomprendida. Esa no es una de las 4 cosas que suelen medio entenderse. Me temo que no. Pero, ¡Que más dá si tienes unas cervezas frías y gana tu equipo!

Cuestión de pelotas

 

Jugadoras de futbol

La afición a pasarse la pelota unos a otros para tratar de meter goles es la mejor metáfora de nuestra sociedad tecno-capitalista: Los problemas se mantienen en movimiento y se tratan de llevar al campo contrario a toda costa. Todo esa fricción esférica y choque de cuerpos está regulada y rigurosamente controlada por unos árbitros debidamente “homologados” así como por una comisión y varios organismos internacionales. Pero la seriedad con que nos tomamos el asunto nos hace olvidar que no es más que un juego arbitrariamente diseñado, en el que el fin verdadero de tanto movimiento y peloteo no es que uno de los equipos gane, sino que el público quede fascinado por el juego, pague su entrada y se mantenga fiel como aficionado o socio. Al final del juego, en el fútbol, los jugadores ganadores suelen abrazarse y saltar de alegría, y el público, por motivos más sentimentales que prácticos, se alegra casi en la misma medida. Los perdedores se darán una ducha y se irán a buscar a sus novias para dejarse consolar.

En la vida real el final del juego puede ser mucho más siniestro: no habrá ya ganadores, todos pierden, pese a las apariencias, los trofeos y los honores. También los “amos” de lo que quede tendrán que vivir en una deteriorada propiedad, codo con codo con sus enemigos, con la despensa peligrosamente desabastecida y el termostato descontrolado.

En el final del juego de la carrera de ratas tecno-capitalista no habrá ganador alguno. Y tampoco habrá novias ni duchas.

tambien_juegan_pelota

 

Move it! ¡Muévelo!

avion de carga

No parece necesario recordar que vivimos en un mundo globalizado, o más o menos globalizado. Las ideas, el dinero y las comodities van de un rincón del planeta a otro, y se desplazan con menos dificultad que las mismas personas que impulsan esas ideas, dinero y mercancias: no sufren jet-lag y además ideas y dinero no tienen apenas fronteras ( lo cual es bueno por la parte de las ideas, pero no tan bueno en cuanto al dinero, que se pierde entre los bits de los ordenadores de ciertos países paradisíacos).

Las ideas y la información son quizá la “mercancía” más ágil en sus desplazamientos. Aunque no tanto como sería deseable. Y sospechamos que las ideas e información que se desplazan con mayor celeridad y tienen mayor alcance no son las que más merecerían tal distinción; a menudo son las peores ideas, las más arcaicas y las menos dignas de mención las que reciben el status de universales y se benefician de dispersión vírica. Con la información en general sucede que es aquella con menos valor, o la que tiene valor para un grupo más reducido de beneficiarios, la que acaba desplazando a la información que debería ser de dominio público o debiera cambiar el mundo a favor del mayor número de personas.

Pero al margen de las ideas, el dinero y las comodities, las pequeñas mercancías a menudo no son tan fáciles ni económicas de transportar, ni tan solo a distancias mucho más modestas que la que media entre puertos como Nueva York y Shangai, atestados de contenedores. Porque no es la distancia la que determina en mayor medida la dificultad y el coste, sino la logística requerida por cada pequeña unidad, elemento o paquete que debe entregarse, aunque sea a unos pocos cientos de kilómetros, pues exige un sistema de almacenamiento, clasificación y distribución tan complejo al menos como el de los contenedores de los grandes puertos.

Hoy día el comercio minorista está sufriendo una gran transformación, especialmente con la irrupción de internet y el comercio online. Casi cualquier persona medianamente avispada y con una buena idea, tiempo y un poco de dinero puede diseñar una tienda online con la que vender productos físicos (y por supuesto digitales). Crear una página ya no es costoso ni engorroso. Encontrar productos tampoco, ni cobrarlos. Tener un stock sin almacén, y poder gestionar la entrega en un plazo prudencial ya es harina de otro costal. Pero para ello también contamos con la ayuda de numerosas empresas de paquetería muchas de las cuales están cada vez más enfocadas al e-commerce. Tantas que es necesario poner un poco de luz para compararlas adecuadamente, como hace el comparador de paquetería y transporte PackLink.es, aunque no esté especializado en empresas de paquetería exclusivamente online.

contendores

En PackLink podemos encontrar la opción más adecuada a nuestras necesidades en base al precio y tiempo de entrega. Y, por supuesto, no solo de internet vive el Hombre: cualquiera que necesite enviar un regalo, como pueden ser los chorizos ibéricos que se envían del pueblo al pariente de la gran ciudad, la ropita de bebé para ese recién nacido que aún no podremos ver porque estamos a demasiada distancia, juguetes, etc. Y como no, todo lo relacionado con el mundo de la empresa, como pueden ser pequeñas piezas de recambio, libros y revistas, teléfonos móviles, tablets, etc.

Mover pequeños objetos de un lugar a otro, para acercarlos a amigos o familiares, para solventar los pequeños pero repetidos suministros de la empresa, puede considerarse parte vital de la economía. En realidad es mucho más necesario que mover el dinero de un lugar a otro sin cambiar de manos. Mover esos pequeños objetos puede que no sea siempre tan productivo y emocionante como mover ideas para combinarlas y crear ideas nuevas o de mas valor, pero produce un vínculo entre las personas. La paquetería podría considerarse una posibilidad de intercambio de bienes entre particulares, empresas y particulares, y empresas, a la mínima escala posible (desde solo 1 artículo) y a un coste totalmente asequible para cualquiera. Y si no lo crees, pruébalo. Encontrarás empresas como ASM que te ofrecerán buen servicio a cambio de precios muy competitivos.

Mis mejores deseos

maromo

Santa Claus afeitadito y depiladito parece otro; más joven incluso.

Más concreto -y mucho mejor- que desearte solo Felices fiestas, deseo para ti lo siguiente:

Que hagas nuevos y buenos amigos/as (y te diviertas muchísimo con ellos), disfrutes de exquisita comida (sin engordar y en buena compañía), duermas reparadoramente y de un tirón (mejor si es después de disfrutar de buen sexo), obtengas el dinero que necesitas para vivir confortablemente, te reconozcan tus méritos laborales (y te lo recompensen generosamente), se te valore por lo estupendo y buena gente que eres (y des motivos sobrados para ello), sepas perdonar a aquellos que te ofendieron (si hubo alguno, que no creo), dejes de fumar o adelgaces (si es lo que quieres y si de verdad lo necesitas), te pongas en forma, sonrías más (puede que tu ya seas de los/las que sonríes a menudo), olvides los problemas pasados y no te agobies tanto por el futuro, te levantes cada día optimista y lleno de energía, que tu familia y amigos sepan que les aprecias y el sentimiento sea recíproco, te perdonen los que ofendiste (seguramente sin pretenderlo), te relajes más a menudo, hagas más ejercicio (pero no demasiado), trabajes menos (pero ingreses más dinero), logres al menos una buena parte de todo lo que te propongas para el próximo año (si no todo), sepas apreciar mejor las cosas pequeñas que te ofrece la vida, seas (aún) más creativo y las ideas sirvan para ayudarte a ti y a los demás … Y que todo esto sea para siempre, no solo para las fiestas.

Santa Claus se pidió una excedencia: de momento le sustituirá una becaria sin carnet de trineo de renos…

Seguro que olvido algunas cosas que podrían mejorar, pues no pretendo hacer una lista exhaustiva. Resumiendo: deseo que disfrutes al máximo de la vida, seas amado y ames, juegues, goces y rías con ganas. ¿Se puede pedir más? Es posible, todo es cuestión de imaginación.

¡Felices (y filosóficas) fiestas!

La navidad ya no es lo que era

La navidad ya no es lo que era

En estas fechas “señaladas” se utilizan como nunca las palabras felices, felicidad y feliz (junto con otras igual de imprecisas y abstractas como paz y amor). Las usamos para desear felices fiestas, feliz Navidad, año nuevo, etc. Por ello me pregunto estos días, ¿que es la felicidad? Yo no lo tengo tan claro; y tu seguro que tampoco, no creas.

Algunos -la mayoría, me temo- pueden considerar que la felicidad está en algunas cosas “pequeñas” como un abrazo con un ser querido, sentirse bien y optimista, el buen sexo y otras sensaciones placenteras (una comida rica, el primer trago de cerveza, comprarse algo bonito- y aún mejor si es un “chollo”-, recibir un elogio, etc.). Es una forma de felicidad breve y con características adictivas.

Otra versión de la felicidad es la sensación de logro y/o superación, como puede ser alcanzar un objetivo difícil (perder unos kg, ponerse cachas, aprobar un curso o examen difícil, ligar con aquel o aquella que parecía tan inaccesible…). Recibir un aumento de sueldo, encontrar empleo, o mejor aún, cambiar de empleo, montar un negocio (y aguantar), o divorciarse, pese a los obstáculos de todo tipo… También ayudar a otros te hace feliz, pero supongo que esto no funcionará con todo el mundo.

Otras circunstancias generalmente felices son: casarse o iniciar una convivencia feliz (al menos al principio), tener un hijo (según las circunstancias, y también al principio, al menos), los logros de los hijos – algunos-, mudarse a un lugar mejor, etc. No olvido que recibir un premio de lotería también proporciona felicidad (y cómo olvidarlo en Navidad) Pero, por muy grande que sea la cantidad, es curioso que es del tipo de felicidad breve (aunque no tanto como un buen revolcón) que mencionaba en primer lugar.

Dicen los que se dedican a analizar estas cuestiones que los que consiguen tomar las riendas de su vida (crean su negocio, deciden dónde y cómo vivir ) y toman decisiones frecuentemente, no dejando que sean siempre otros los que decidan por uno, son por lo general mucho más felices que los que logran una cantidad de dinero importante sin haberlo ganado, sin haberse forjado carácter, y se dejan llevar por la consecución de esos placeres inmediatos que el dinero puede fácilmente comprar, pero que no son otra cosa que otra versión -pero mejor vista- de las drogas duras, fuertemente adictivas y que destruyen el carácter (suponiendo que uno tuviera algo así).

Por tanto, es cierto que el dinero da un tipo de felicidad, breve y adictivo. Para algunos no parece haber otra felicidad posible, lo cual parecía defender Woody Allen cuando sentenció algo así como: “En efecto, el dinero no da la felicidad, pero (gastarlo) proporciona una sensación tan parecida que es difícil notar la diferencia”. Bueno, a mí me parece que sí se nota la diferencia; la verdadera felicidad sería una sensación de energía y entusiasmo que te permite soñar y avanzar hacia objetivos grandes (nobles, auténticos, genuinos…) y eso no se compra con dinero (aunque por supuesto ayuda si sabes cómo gastarlo).

Mirado así, la mayoría somos unos infelices durante la mayor parte de la vida, si no toda. Quizá ya es hora de cambiar.

Igualdad entre sexos

La comodidad ante todo

La comodidad ante todo

La revista Men’s Health, en un artículo acerca de curiosidades sobre el pene, se refiere a la injusta desigualdad sobre los orgasmos humanos en su Fact number 4,  explicando la siguiente perla:

The average male orgasm lasts 6 seconds. Women get 23 seconds. Which means if women were really interested in equality, they’d make sure we have four orgasms for every one of theirs.

“La media del orgasmo masculino es de 6 segundos. El de las mujeres es de 23 segundos. Lo cual significa que si las mujerres estuvieran realmente interesadas en la igualdad, se asegurarían de que tuviéramos 4 orgasmos por cada uno de los suyos”

Soy un gnomo

Gnomo feliz

Rindo pleitesía ante vuestros poderes mágicos: Marketing Avanzado, Organización de organizaciones, Exexutive Business, Master del Universo por la Esculea Superior de seres superiores. Me inclino ante los sacerdotes que ofician los ritos de la Sagrada Economía, obedientes a las inescrutables fuerzas de la Mano Invisible del Grandísimo Libre Mercado. Oh, Señor de las Finanzas Etéreas, Misterio entre los misterios, te ruego me sea concedido tu misericordioso crédito.

Soy un gnomo del reino fabuloso donde nunca se ponía el Sol. Un reino abandonado del favor de los dioses, que han permitido que las fuerzas del mal nos dejen sumidos en la oscuridad. El euro-ogro y la UE-ogra nos acosan y hostigan, y los populares verdugos elegidos para el necesario sacrificio hacen el trabajo sucio que nadie haría en su sano juicio.

Por si fuera poco, unos perezosos esclavos poco competitivos, que ya no quieren trabajar de sol a sol por una escudilla y una promesa, que se niegan a vender lo poco que les queda para pagarse un billete a Disneylandia (en cómodos pagos mensuales), que no consumen alocadamente ni ahorran, ni invierten ya en bolsa, a los que incluso cuesta ya vaciar los bolsillos poniéndoles la etiqueta de contribuyentes a cada paso, movimiento, inhalación o parpadeo… (¡Malditos! No merecen vivir ya al amparo del reino).

Soy un gnomo desterrado, que vive no en un país, sino en una marca. Eso sí, dicen que es una marca de diseño. Claro que uno podría pensar “el diseñador que la diseñó buen diseñador no será”. Pero en realidad no hubo diseñador sino que la marca fue un restyling de un viejo y anticuado producto que poco tiene de diseño. Pero el marketing es eso: venderte la destartalada moto como si fuera nueva.

Soy un gnomo despistado que no sabe de donde le vendrá la próxima Gran Ostia (que nada tendrá de sagrada); humilde siervo de la marca . Una marca que pretende competitir con otras tan competitivas como… China, la antes exótica y después popular.

China… anhelada por tantos Señores de los Negocios, país-marca donde sus competitivos ciudadanos pobres sí que saben cuales son sus obligaciones: trabajar por lo que quieran los amos darles, hasta que se les caiga la fábrica encima, enfermen o mueran de agotamiento.

Pero yo soy un gnomo que sueña y trabaja por un mundo mejor y que viendo que es posible, contento baila en el jardín. Un gnomo desterrado y despistado, pero feliz.

 

Patrimonio inmaterial de la Humanidad

sinceridad corporativa

La imprudencia y la frecuente y subsiguiente metedura de pata es el sello distintivo del Ser Humano, un sello especialmente reconocible cuanto más civilizado y desarrollado.

Las grandes y pequeñas tragedias muy a menudo son responsabilidad humana (directa o indirectamente, de inmediato o en diferido), aunque a veces no se ve así a primera vista. Incluso las catástrofes naturales a menudo suelen ser menos naturales de lo que se pretende.

Estos días en España, el trágico accidente del Alvia por un lado y los grandes incendios como el de Mallorca (unas 2000 hectáreas) nos recuerdan la famosa frase latina: “Errare humanum est”. Ambos sucesos, pese a la espantosa diferencia de las víctimas humanas, tienen un aspecto en común; se pretende focalizar la culpabilidad sobre un individuo imprudente: un maquinista temerario y una persona que quemó rastrojos muy imprudentemente. Pero en ambos casos podrían citarse otras posibles causas, claro. En el caso del tren; los sistemas de seguridad, la falta de un segundo maquinista y una curva peligrosa, como mínimo. En el incendio cabría considerar el abandono de los bosques (que produce acumulación de maleza), propiciado por unas leyes que dificultan vivir del campo como antaño, por ejemplo. Siempre hay algún motivo más, pero no son evidentes a primera vista. Y son motivos que también nacen en el error humano, casi siempre errores de planificación.

Pero hay otros peligros, aún más graves, que nos podrían algún día dejar tan estupefactos como el cisne negro de Nassim Taleb. Son peligros globales, en los que nos hemos metido casi inadvertidamente, pero que podrían tener un gran impacto sobre una cantidad enorme de personas. Son fruto de una planificación inadecuada, o incluso de la falta de planificación, y a su vez son producto de una defectuosa transmisión de información. Me explico, hay algunos riesgos, que pese a haber sido detectados y descritos más que correctamente, no son tomados en consideración. El motivo no es tanto la falta de conciencia acerca del riesgo como los intereses económicos que las medidas correctoras desafían. Hay una gran cantidad de casos de medicamentos, productos químicos, aditivos alimentarios, etc. , sobre los que recaían y recaen graves sospechas sobre su peligrosidad, pero que demoran una eternidad su retirada del mercado (si es que se retiran). Hay otros muchos sobre los que las medidas aplicadas son tibias e insuficientes, pretendidamente por la falta de consistencia de las pruebas en contra.

Los riesgos de graves crisis alimentarias, sequías catastróficas, contaminación radioactiva, virus letales mutados, superpoblación y conflictos armados, uso de armas de destrucción masiva, cambio climático, Peak Oil, retorno de la esclavitud encubiertimprecisióna y ruina económica de la mayor parte de la humanidad, tampoco se toman en serio, pero la probabilidad de que sucedan graves incidentes es mayor de lo que cree la mayoría, me temo.

Retrospectivamente todo se verá con claridad. Dentro de 50 años dirán de nosotros que éramos unos brutos ignorantes, como si lo estuviera viendo. Tendrán razón. Aunque seguirán siendo unos brutos ignorantes, claro. Y quien sabe si aún más ignorantes, porque la inteligencia humana parece avanzar como los camaleones, un par de pasos hacia delante, uno para atrás; ¿o quizá últimamente es al revés?

En cualquier caso, cabría considerar que La Cagada Global sea nominada patrimonio cultural inmaterial de la humanidad. Sería una forma de declaración de intenciones de enmienda, como mínimo.

Ese extraordinario planeta azul

Planeta XXL (el planeta azul)

Planeta XXL (el planeta azul)

Desde Ibexian XXX-5, con amor – Por Alberto Montiel

Fiamm, el joven arqueólogo del planeta Ibexian XXX-5 parecía saber lo que se hacía. Pese a sus escasos 2 siglos (ibexianos) de experiencia trabajando con posibles vestigios de inteligencia en el planeta azul (XXL) y a que sólo había estudiado 8 años sobre su especialidad (el ser bípedo que según sus estrambóticas tesis podría haber dominado en ese espléndido planeta durante miles de años), ya estaba en la pista de una de las más importantes investigaciones de su generación: el descubrimiento de vida inteligente extraplanetaria.

En cuanto inició sus investigaciones acerca de ese feo y raro ser de apariencia tan frágil, tuvo casi de inmediato la sensación de que podría ser el animal inteligente que andaban buscando, pese a las muchas evidencias en contra. Por supuesto, sus colegas se habían reído con ganas cuando les contó la ocurrencia.

Sigue leyendo

Invertir en apostar: ¿una jugada maestra?

¿ruleta rusa?

Los Reyes Magos se juegan el oro, el incienso y la mirra a la ruleta

El juego de azar podría llegar a convertirse en breve plazo en un sector de la economía estratégico en este vilipendiado país llamado España, si prosperan los macroproyectos Eurovegas y Barcelona World, en Madrid y Tarragona respectivamente (sí, Tarragona, es correcto).

Las apuestas de todo tipo (bingos, casinos, máquinas tragaperras, loterías, quinielas, bonolotos, primitivas, poker online, etc.) se han reconocido como un modo eficaz de recaudar y exprimir (aún más) a la clase trabajadora. El Estado mira para otro lado por si accidentalmente asoma la mala conciencia al recordar las miles de personas y familias a las que esta adicción causará sufrimiento, e incluso la ruina económica en muchísimos casos. Pero como hacen también las mafias, no se hacen demasiadas preguntas por el origen de los ingresos si estos son fluidos y constantes.

En este caso, si bien la inmoralidad de estas especiales actividades económicas podrían recordarnos los negocios de la famosa organización siciliana, podemos quedarnos tranquilos; todo resultará perfectamente legal, aunque para ello se modificarán leyes, normativas y disposiciones de todo tipo con tal de adecuar nuestro inflexible país a este nuevo sector estratégico tan dinámico y moderno. Pero no viene ya de aquí: en España son tradicionales ciertos sorteos “extraordinarios” asociados a días tan señalados como el de Navidad o el Niño (Jesús), que mezclan el sentimentalismo navideño con el juego (de azar), como si comprar o regalar un décimo fuera la cosa más noble y cristiana que puede hacerse por estas fechas.

No contentos con esta forma tan “ingeniosa” y cruel de recaudar a costa de la debilidad psicológica de la población, se plantean estos macropelotazos inmobiliarios para construir unos complejos de casinos y salas de máquinas tragaperras (escurabutxaques -escurrebolsillos- en catalán) diseñados bajo unos criterios a medio camino entre campo de concentración, gran centro comercial y parque de atracciones temático. Una forma hábil de coerción que obligue a dejarse el doble o triple de la pasta que los visitantes ingenuamente presupuesten para sus “vacaciones”.

Es muy probable que económicamente (para el conjunto del país o la ciudadanía) resulte -de llevarse a cabo- una inversión tan acertada como lo está siendo el AVE. Sin embargo, igual que en el caso de este moderno tren, la construcción de estos hoteles-casino-complejos repartirá plusvalías entre un selecto grupo de actores económicos, estratégicamente posicionados.

Pero no todo sería tan negativo; también se crearán algunos puestos de trabajo; aunque no de sectores de la alta tecnología ni titulados superiores (sí algún director de casino u hotel) y las mayor parte de los empleados podrían ser “de importación” (como la clientela). Además, los ingeniosos dueños del negocio calculan que los empleados de salas de juegos -como los croupier- podrían percibir buena parte de sus emolumentos directamente de los clientes, en forma de propinas, por lo que no será necesario pagarles demasiado, aunque tampoco cotizarán mucho. Y por si creían que al menos las arcas públicas engordarán un poco a costa de los casinos, recordar que se baraja rebajar el porcentaje aplicado a las apuestas a un tercio o menos del actual.

El tema da para mucho más, pero no quiero abusar ni crearles mala sangre (con la mía ya es suficiente). Además, aún con todo lo esperpéntico del asunto, cabe considerar que las posibilidades de éxito del “negocio” sean tantas como en su día las tuvo el Gran Scala que se planeó en el desierto de los Monegros, en la provincia de Huesca. Por tanto, quizá no debamos preocuparnos tanto. Por si acaso; hagan sus apuestas, señoras y señores.

Plebiscito Ciudadano

plebiscito vinculanteLa Democracia esta en la calle entre el 23 y el 30 de Junio.

Se convoca un plebiscito, que es una herramienta democrática mediante la cual recoger la voluntad del pueblo. Puede ser convocado por el Gobierno o por los propios ciudadanos, para proponer, apoyar o rechazar medidas o decisiones del ejecutivo que repercutan en el interés general.

plebiscito vinculante

de Alberto Publicado en Sin categoría

El Mundo contra Belo Monte

indígenas de Belo Monte

El progreso tecnológico a menudo ahoga la cultura en forma de conocimiento ancestral, como “ahoga” a las pocas tribus indígenas que quedan en nuestro planeta. Esto lo ilustra perfectamente el caso de las tribus que deberían ser “reubicadas” por la anegación de los 500 Km2 provocada por la presa de Belo Monte, en la amazonia brasileña (una de las 3 más grandes del mundo), que tiene prevista su finalización para 2019 y que afecta a kayapós, araras, jurunas, arawetés, xikrines, asurinis y parakanãs, entre otros indígenas.

Estos pueblos son vestigios vivientes de una forma de vida muchísimo más antigua que la agonizante y desastrosa civilización moderna. La gran presa previsiblemente arruinará la vida de estas personas, empujándolas a una miserable vida en barracas, trabajo asalariado (durante algún tiempo), alcohol, televisión y “educación” formal para los hijos. Pasarán de disfrutar de una vida en libertad y armonía, comunitaria, sana, sin necesidad de dinero; a una vida civilizada, en la que todo será por y para el dinero, en la que el deseo y constante insatisfacción son alimentados por las imágenes televisivas, en la que pese al dinero (que ahora no necesitan) se considerarán miserables, porque no les permitirá lo que ahora ya posiblemente tienen: tiempo, paz interior, salud, sensación de pertenencia a la madre Tierra.

Pero si lo consideráramos cuantitativamente -para anestesiar la mala conciencia- podríamos deducir que son relativamente pocos individuos los que se han de sacrificar en pro del “bien” de toda una nación, pues dicen que la presa podría llegar a representar el 11% de toda la potencia instalada de Brasil. Con esa electricidad Brasil podría fabricar más coches y televisores (entre otras útiles mercancías) instalar más equipos de aire acondicionado en viviendas ideadas para cocer a sus inquilinos, e incluso plantearse la construcción de un tren de alta velocidad para cruzar el amazonas, inversión que podría resultar tan acertada y rentable como el AVE español (de momento ya está en marcha un proyecto entre Sao Paulo y Rio de Janeiro). Esta electricidad extra podría, finalmente, empujar un poco más el “crecimiento” de su economía (hacia el abismo, como en USA y Europa, por ejemplo), todo al módico precio de empujar a la desaparición a unas culturas únicas, además de la destrucción de un tesoro forestal riquísimo, no solo en madera sino también en especies que podrían ser la farmacia del futuro, pues albergan probablemente cientos de especies vegetales desconocidas aún (y algunas animales), que son un patrimonio de la Humanidad mucho más valioso que las ruinas de las civilizaciones desaparecidas. Ruinas que no nos han servido para comprender que la creciente complejidad social y tecnológica nos lleva al desastre acelerado. Quizá lo más importante que deberíamos haber comprendido de las civilizaciones desaparecidas, que no supieron adaptarse ecológicamente, que crecieron demasiado.

Petición-carta a la presidenta de Brasil para parar la construcción de la presa de Belo Monte

Risoterapia y literatura

Tom Sharpe

Me acabo de enterar de que ayer 6 de Junio murió-a los 85 años- uno de los escritores al que mejores momentos de lectura le tengo que agradecer: el británico Tom Sharpe, el padre de criaturas tan gamberras como Wilt (y el resto de la serie), El bastardo recalcitrante, Lo peor de cada casa, Exhibición impúdica, Vicios ancestrales… y títulos así de prometedores.

Hoy hecho en falta más autores como él (los hay, pero poquitos), porque el humor es la mejor vitamina… y la mejor defensa contra el contagio de la estupidez . Creo que deberían considerar un premio Nobel de Literatura de Humor, pues el beneficio para la humanidad de ésta podría llegar a ser superior a cualquier otra ciencia o arte.

Apenas como ejemplo de su genialidad, se reproducen a continuación las primeras frases de Vicios ancestrales:

Lord Petrefact pulsó el timbre del brazo de su silla de ruedas y sonrió. No era una sonrisa encantadora, pero casi todos los que conocían bien al presidente del Grupo de Empresas Petrefact, que eran un grupo de desdichados poco numeroso, jamás esperaban de él sonrisas encantadoras. Incluso su Majestad la Reina, que, contra su juiciosa opinión, se dejó convencer por un nada escrupuloso primer ministro y acabó concediendo a Ronald Osprey Petrefact un título honorífico, pensó que su sonrisa era casi amenazadora. A los dignatarios de categoría inferior les reservaba sonrisas que iban desde lo reptiliano hasta lo francamente sádico,según la importancia que él les diera, cosa que dependía exclusivamente de la utilidad temporal que tuvieran para él, o, en el caso de sus más memorables sonrisas, de que no le sirvieran absolutamente de nada.

¿A que invita a seguir leyendo?

Lectura Basura

Pildora roja

No creas en nada meramente por la autoridad de maestros, mayores u hombres sabios.

No creas en nada, ni siguiera porque lo haya dicho yo. Cree solamente después de cuidadosa observación y análisis, cuando encuentres que concuerda con tu razón y que conduce a lo bueno y al beneficio de uno y de todos…

Entonces acéptalo y vive según ello.

Buddha

Sin ser demasiado conscientes, casi inadvertidamente, estamos enfermando; y no poco a poco sino a pasos agigantados. La comida chatarra (comida basura), los aditivos, el azúcar y las harinas refinadas, las grasas “malas”, etc. tienen parte de la culpa. Pero como no solo de pan vive el hombre, también lo que nos entra por los ojos y oídos, la excesiva información (a veces adulterada) que apenas somos capaces de digerir, también nos está envenenando. Las abundantes malas noticias, la inoculada impotencia, el victimismo campante, el “irracional razonamiento” político, los tóxicos contenidos en la prime time televisiva, las tertulias de (…), etc, etc., pueden acabar con nuestra salud mental antes de que la comida basura acabe con nuestra salud física.

Ante este panorama tan amenazador, ¿que podemos hacer? Además de comer más sano, quiero decir.

Lo más fácil, que suele ser también lo más inútil: quejarnos en privado, entre amigos y conocidos; votar a otros diferentes la próxima vez, hacer zaping, cambiar de diario…

Algo más costoso, pero también un poco menos inútil: discurrir sobre los problemas sociales y escribir las conclusiones en algún medio público (cartas al director, un blog, etc.), enviar un poco de dinero a una ong que nos seduzca, consumir con algo de criterio cívico y ecológico, no encender la tele en prime time, etc.

Mucho más comprometido, pero también mucho más eficaz: participar activamente en alguna asociación de las que pretende cambiar el mundo; trabajar en algo en lo que se cree (quizá no buscar el trabajo, sino más bien crearlo); comprometerse con cada acción, escrito y compra con unos principios propios. (No como Groucho Marx: “Estos son mis principios. Si no le gustan, tengo otros”).

Respecto a esto de los principios, pese a la buena voluntad por sacrificarse por el bien común, podría haber un problema: hay que ir desarrollándolos lenta y penosamente, pues no se venden ya cocinados. Requiere tiempo y dedicación en forma de lecturas reflexivas y lucha contra los prejuicios. Y otro problema suele ser que pocas personas, ni aún los profesores de literatura, suelen aconsejar las lecturas más inspiradoras y adecuadas a los jasp, que son como esponjas de lo bueno y de lo malo.

Para empeorar el tema, no vivimos entre sabios; los más potentes medios de comunicación de masas no facilitan en absoluto que los sabios puedan expresarse. No parece interesar que la gente reflexione. Solo interesa manipular las intenciones de compra y de voto, y mantenernos ignorantes y temerosos. Incluso entre los que ya no ven tele, mucha gente se culturiza entre tuits y sloganes marketinianos de blog barato. Y los libros no siempre son mucho mejores que la tele. Los “buenos” no están entre los best sellers

La buena noticia es que probablemente ya sospechabas que algo no encajaba, que tu vida no tenía el sentido que se supone que debería tener, y que -como Neo- aún puedes elegir la píldora roja

Marketing de precisión

diana

Tanto en empresas como en otras instituciones públicas y privadas, la competencia por la atención de los potenciales usuarios-clientes es feroz; la explicación parece deberse a que los medios de difusión son más potentes que nunca a la par que la capacidad de prestar atención del público decrece ante la masiva información, y para empeorar las cosas, el consumo parece haberse estancado. Dada esta situación complicada ¿Cómo pueden las empresas llegar a nuevos clientes? La publicidad tiene varios caminos, cada cual con sus pros y contras -como todo- y cada experto parece decantarse por un tipo de acciones, en función de diversas variantes técnicas y el mayor o menor conocimiento de las ventajas de cada una.

En los medios “clásicos” como la prensa, radio y televisión el mensaje va destinado a las masas, sin definir apenas el destinatario del mensaje -target- (aquí un divertido ejemplo); en otros medios más modernos como internet o el email marketing, es posible precisar quien es el destinatario, segmentando y personalizando el mensaje. Incluso con el email marketing es posible enviar unicamente estos mensajes a personas que hayan dado muestras de interés sobre los asuntos en cuestión (opt-in). Por ejemplo, una empresa de Email marketing como adSalsa incorpora más de 50.000 nuevos usuarios diariamente a su Base de Datos, cuyos datos identificativos se enriquecen con los datos de hábitos de consumo, situación familiar y laboral, hobbies, intenciones de compra, nivel adquisitivo, etc. El proceso de enriquecimiento de datos se realiza a través de un cuestionario elaborado y programado con algoritmos de lógica que conduce las preguntas en función de las respuestas del usuario en todo momento.

El email marketing es una forma de comunicación que puede ser muy precisa en su objetivo, por lo que un muy elevado número de destinatarios es solo relativamente relevante, y la “receptividad” de los mismos se vuelve, en cambio, mucho más determinante. Pese a la veteranía del Email, la combinación con una cuidadosa elaboración de una base de datos y la utilización adecuada de la misma, hace del email marketing una opción aún con muchas posibilidades. Pero es de suponer que el futuro más o menos inmediato nos traerá un marketing aún más sensible a las necesidades reales del consumidor, que resulte menos invasivo y distractivo para éste, y más efectivo para el comunicador (pero sin llegar a ser perverso). La web semántica tendrá seguramente un gran papel en este asunto, pues el marketing se favorecerán de una tecnología que aporta cierta “inteligencia”.