El frenazo o debacle de la economía global quizá no sea tan mala noticia como se empeñan en hacernos creer los diarios y televisiones autoproclamados independientes.
La crisis, para empezar, nos puede obligar a tomar ciertas medidas que ningún gobierno -suponiendo que entendieran de qué va la cosa - se hubiera atrevido jamás a imponer; medidas que se resumen en un nuevo concepto: decrecimiento económico. Lástima que al no realizarse de forma controlada, en lugar de unos leves efectos secundarios tendremos algo mucho mas dañino. Quizá sea una destrucción de empleo inimaginable hoy y una lucha por la conservación de un tipo de tejido productivo totalmente insostenible; quizá el sentimiento de impotencia y amargura que se larvará en gran parte de la ciudadanía que deberá dar cada día mas de sí para mantener un empleo por el que recibirá a cambio un salario que cada día da para menos. Ante todo ello los gobiernos no podrán ya hacer gran cosa. Pero sí pueden hacerlo antes de llegar a esta situación, que se dará con seguridad si se continúa jugando al juego de la economía con las mismas reglas. (competencia y crecimiento)
La aplicación de un control político basado fundamentalmente en la mal llamada ciencia económica no debería evitar tanto una buena dosis de ciencia social, y ¿por qué no?, también sería bueno un poco de filosofía. Pero hemos caído de lleno en las garras del falso pragmatismo. Un pragmatismo sólo práctico cuando se trata de amasar dinero.
En cualquier caso el catastrófico resultado de la ambición ilimitada en un mundo con cada vez mas escasas riquezas y mas poblado no es la propia autodestrucción de la economía financiera y global, lo cual sería en realidad una bendición, sino la destrucción del equilibrio de la Vida en la Tierra. Claro que los economistas y políticos de la vieja escuela aún creen que el dinero y la tecnología ( en ese orden ) pueden arreglarlo todo, y de paso empujar las acciones de las maravillosas empresas que lo consigan hacia alturas inverosímiles.
Dejándonos de cuentos de hadas, pienso que la autodestrucción de la economía, inevitable sin petróleo barato o con él, puede estar ya cerca. Depende del concepto de entropía mucho mas de lo que los economistas creen (los que al menos saben que es). Pero no es algo malo en sí; ya he dicho que lo dañino es la velocidad y descontrol con que suceda, no el hecho en sí. Psicológicamente puede resultar duro y frustrante para muchos. Pero de todo esto renacerá un nuevo mundo. Quizá sea un parto complicado, pero el niño será saludable y vital como no podemos imaginar.
Quizá no tengamos otra oportunidad mucho mas allá de donde nos encontramos, por lo que deberíamos aprovechar ésta. Hemos de cambiar, sí , pero cómo y hacia dónde nos dirigiremos a partir de ahora es una cuestión no resuelta.
Por fin se llenaron los espacios televisivos y las páginas de los diarios de imágenes y palabras acerca de los peligros que nos acechan: nos tratan de tocar la fibra sensible con el amenazador cambio climático y asustan a los mas fríos y calculadores con el problema del declive del petróleo, pero apenas unas palabras sobre la superpoblación y mucho menos, o sea nada, sobre el verdadero origen de estos males: permitir que el dinero sea la vara de medir la riqueza y la prosperidad humanas.
Todo lo contrario; últimamente asistimos al curioso espectáculo de la salvación de grandes bancos en gravísimos apuros financieros por su mala gestión, por no decir por un exceso de codicia y falta de visión a medio plazo. Y en lugar de permitir que el “libre mercado” engulla a estas instituciones poco eficaces, se les trata con la misma indulgencia y paternalismo que recibiría un hijo tras una leve y simpática travesura. La misma indulgencia que reciben los gobiernos -que protegen y defienden al sistema financiero y a las megacorporaciones- por parte de la ciudadanía, a pesar de que esta opción supone ponerse en contra del ciudadano de a pie. Y, sin embargo, siguen recibiendo un considerable apoyo popular en las urnas. Aunque no nos confundamos; la gente últimamente vota mayoritariamente contra un partido y no a favor de otro. Se vota porque se nos adoctrina en que es lo menos perjudicial que podemos hacer. Y porque no votar significa – según la desinformación mediática- estar de parte de los antidemócratas, sentimiento magnificado perfectamente en la célebre frase “ o estáis con nosotros o contra nosotros”, pronunciada por un emperador contemporáneo. Pero votar significa en realidad seguir apoyando la “demosgracias” en lugar de una democracia auténtica. Seguir diciendo que sí a todo lo que no nos gusta, como niños dóciles, no nos hace mejores personas ni hacen del mundo un lugar mejor.
La mayoría intuye de alguna manera que las cosas no van bien, pero no puede señalar a nada ni a nadie como último culpable. Algunos ingenuamente acusan a las religiones, pero estas son muchas veces otra manifestación más del ansia de dominación humana.
Y ahora resulta que “la mano invisible” que describió Adam Smith está resultando no ser tan invisible y que se puede entrever el brazo que la sostiene; nada menos que seres de apariencia humana cargados de una ambición psicopática que les impulsa a estar absolutamente ciegos ante el dolor humano. Seres que no sienten nada parecido al amor o la compasión y que hablan un lenguaje críptico para la mayoría de sus congéneres. Una jerga de aspirantes a intelectuales que en el fondo contiene apenas unas pocas palabras con auténtico significado, pero que les sirve para ocultar sus verdaderos sentimientos y propósitos: apoderarse de toda la riqueza de la Tierra aún a costa de matar de hambre a millones de seres y de esclavizar al resto de la humanidad.
¿Permitiremos que nos sigan engañando? ¿viviremos el resto de nuestras vidas según las directrices que han diseñado para nosotros o aprenderemos a decidir por nosotros mismos?
De Mayo del 1968 a Mayo del 2008 ha llovido mucho aunque según se mire parece que en lo fundamental seguimos sufriendo las mismas clases de injusticias.
Igual que entonces la libertad es un asunto muy relativo y los obreros viven el día a día con el temor al desempleo y a las carencias materiales, si bien hoy pocos trabajadores se autodenominarían obreros. Igual que entonces, la política es un asunto del que tenemos motivos sobrados para avergonzarnos, si bien entonces el fluir de la información no contaba con vehículos tan ágiles y poderosos como internet, tan poco propenso al monopolio informativo.
En el París de hace 40 años quizá lo más destacable respecto a la comparación con la situación actual es que los estudiantes en su mayoría eran hijos de familias acomodadas. Quizá la mayor diferencia respecto a la situación actual es que el panorama social de entonces no era compartido por la mayor parte de los países, pues la globalización sólo era un fenómeno muy incipiente. Hoy, en cambio, París no es fundamentalmente diferente a otras grandes capitales de otros países del mundo desarrollado. En todas partes encontraremos el mismo distanciamiento con la Naturaleza, el sentido de la Vida y el aislamiento de los individuos entre ellos a pesar de amontonarnos en cada vez menos espacio.
¿Por qué ocurre esto? ¿Por qué el “estado del bienestar”se ha desintegrado tan rápido? ¿Por qué los estados sólo se ocupan de defender los intereses de las grandes empresas?
Todo esto ha sucedido en gran medida por la pasividad del ciudadano común, que ha preferido creerse siempre las cómodas mentiras de la clase dirigente y ha aceptado sin rechistar el sucedáneo de democracia que padecemos. Mentiras que han mantenido el gran engaño: que el desarrollo económico es básico para el bienestar común, que la tecnología nos salvará de los males del mundo, que la democracia representativa es el mejor sistema político al que podemos aspirar, que los males de la humanidad son responsabilidad de todos en general y de nadie en particular ( y ésta es la mas indignante mentira de todas, fomentada en los últimos tiempos para responsabilizar al ciudadano de a pie de todas las catástrofes habidas y por haber ).
Ahora resulta que toda la culpa de la que quizá sea la mayor catástrofe por llegar de todas - el cambio climático- es de los alocados consumidores, que entre otras cosas le quita de las manos a la industria unos productos que ellos no fabricarían si no fuera porque la gente no puede vivir sin ellos, productos que han de ser baratos por encima de todo porque la gente así lo quiere aunque ello signifique que su producción y consumo suponga la destrucción del medio ambiente. Unos consumidores ávidos de energía que no hacen preguntas acerca de la procedencia de ésta siempre y cuando se pueda pagar a un precio “razonable”. Unos consumidores que se empeñan en mantener un Estado que perpetúe el asalto a la Naturaleza para así poder, entre otras cosas, ir de turismo a cualquier lugar del mundo en cómodos aviones a reacción y alojarse en hoteles con todas las comodidades de la civilización; o comprarse un automóvil propulsado por combustibles obtenidos de un petróleo que se ha de traer de países destrozados a causa de éste; o consumir café, azúcar, chocolate o té en el desayuno mientras se ven las noticias televisivas del estado calamitoso de la geopolítica mundial y en particular del hambre en algunos países, potenciado por el desarrollo agrícola orientado al comercio internacional de algunos de estos productos; o disfrutar de lo último en móviles y portátiles, fabricados inevitablemente con materias primas provenientes de remotas regiones de Africa; o lucir o regalar joyas de oro con algún brillante, también originarios de este continente, y cuya minería es motivo a menudo de enfrentamientos armados. Visto así parecería que el ciudadano tiene la mayor responsabilidad en todo ello: si las escasas opciones del ciudadano - consumidor- votante – contribuyente – empleado no le obligaran a tanto esfuerzo y sacrificio para ir contracorriente podría pensarse tal cosa. Pero los estados pseudodemocráticos que nos gobiernan e imponen su coerción son tan culpables como la propia industria y la élite financiera que dirige a unos y a otros.
Quizá dentro de otros quince mil días más los políticos al estilo de hoy sean tan innecesarios e indeseables como los gobiernos dictatoriales lo son hoy. O quizá los cambios se aceleren y lleguemos a la madurez política mucho antes de lo que creemos, todo depende del empeño que le pongamos.
Invito a todos a ver este formidable y valiente documental. Impactante y revelador. Sólo recomendado para espíritus valientes. No dejeis de ver los últimos cuatro minutos.
En el recuadro inferior pueden escogerse subtítulos, también en español.
Hemos perdido los papeles, o como diría Eduardo Galeano, el mundo está patas arriba. Por ejemplo: los responsables del FMI acabarán matando de hambre a millones de personas de los países más pobres al aplicar una política económica brutal y nadie les pedirá responsabilidad alguna. La obstinación por el crecimiento económico dejará un legado de mares y atmósfera envenenados y ningún político ni empresario se sentirá mínimamente responsable ni nadie pedirá explicaciones a nadie. La adicción al petróleo y al dinero que mueve acentuará los conflictos geopolíticos y provocará nuevos enfrentamientos armados pero la industria del automóvil seguirá estando muy bien vista. La industria farmacéutica desvía los recursos en investigación médica de la prevención hacia la aplicación de terapias patentables, e incluso oculta información que podría salvar vidas, causando dolor y muerte en millones de personas, pero parece imposible quejarse a alguien. Etc, etc.
En las antípodas del surrealismo de la injusticia, un joven exaltado “ofende” el est…do sentimiento nacionalista de algunos , que quizá se sienten representados por una bandera, y le pueden condenar a dos años y siete meses de cárcel. Una condena ejemplar, sí, pues es ejemplo de absoluta falta de sentido (al menos para mí) en la aplicación de la justicia. Parece que últimamente la justicia no anda muy fina.
Estoy contigo, “Franki”. Es para cagarse pensando en la p..a bandera.
En cuanto a lo de pedir indulto al rey, eso ya parece recochineo. Parece que estemos en la edad media y no en el siglo XXI.
* Me reservo el derecho de no ser totalmente explícito para evitar posibles represalias de los representantes del Estado que puedan compartir el ánimo de la sentencia judicial aplicada al malvado y cruel rasgador de banderas patrias.
Divagando acerca del reparto de carteras ministeriales del nuevo gobierno de España me dio la impresión de que al sistema mercantilista del libre-capitalismo le sienta muy bien el socialismo adulterado que trata de hacerse pasar por progresista. Me explico: para que unos pocos sigan acumulando pasta gansa a costa de las penurias del resto sin que estos últimos relacionen su “mala suerte” con la “buenísima suerte” de los primeros y se cabreen en consecuencia, se debe crear un caldo de cultivo adecuado al desarrollo del mercado y la lucha de todos contra todos. El libre mercado requiere la adaptación de la psicología del ciudadano-trabajador-consumidor de tal manera que se justifique, entre otras insensateces, la competencia despiadada para alcanzar objetivos “supremos” como el crecimiento empresarial, la mejora de las cuentas de resultados o unos atractivos dividendos para el accionista. Y los partidos “pseudo-rojillos” se ocupan a las mil maravillas de convencer al ciudadano de lo que es progreso y lo que no. Leer el resto de esta entrada »
Quizá sean unos irresponsables de la peor clase y ni siquiera lo saben. Por supuesto que muchas personas aún los ven como personas honorables pese a que - según otros- infligen un gran daño y sufrimiento a millones de seres humanos. Son altos funcionarios de instituciones internacionales dependientes de la ONU, como la FAO que estos días ha alertado de las inminentes crisis y conflictos que derivaran de la creciente carestía de los alimentos básicos en el mundo. Pero ¿son sólo unos pobres ignorantes o son unos redomados hipócritas? Parece ser que un poco de ambas cosas. Porque si en el mundo hay graves desigualdades que llevan a millones de personas a padecer mal-nutrición mientras otros, como algunos de los mismos funcionarios, presentan un ostentoso sobrepeso o mala salud por exceso de alimentación, ello es en buena medida debido a las políticas de “desarrollo” y “planificación económica” tan desastrosas que han venido aplicando algunos destacados organismos e instituciones dependientes de la ONU en las últimas décadas. Leer el resto de esta entrada »
¡Atención! Se acerca el recaudador con las legiones.
Cada año por estas fechas, los contribuyentes que recibimos nuestros únicos ingresos a través de la transparentísima nómina tenemos que presentar la declaración de Hacienda. No entiendo el porqué, ya que saben mejor que nosotros lo que cobramos o dejamos de cobrar. Supongo que para crear la ilusión de una falsa libertad. El caso es que se trata a menudo de un proceso doloroso para el que se ha diseñado una anestesia bastante eficaz: con el fin de que el contribuyente no sienta dolor y trate de revolverse se recurre a una complicación del proceso de cálculo –de otro modo inexplicable- y a una terminología cuya única finalidad parece la confusión que obligan a la mayoría a solicitar los servicios de a un gestor o a pedir el borrador a la delegación de Hacienda. De esta forma el declarante no es del todo consciente del pastón que le soplan, dado que además la mayoría de las veces se ha prorrateado el pago a lo largo del año mediante la indiscutible retención en nómina. Leer el resto de esta entrada »
Los pronucleares intentan aprovechar el pánico del calentamiento global para que dejemos de pensar en el pánico nuclear y valoremos las supuestas ventajas de la energía nuclear.
Cuentan además con el apoyo de antiguos pesos pesados del “movimiento” ecologista, como son James Lovelock - padre de la hipótesis GAIA- y de Patrick Moore, fundador de Greenpeace. Debe ser cosa de la edad, o quizá están tan amargados que se han vuelto insensibles con las personas y sólo valoran la supervivencia de los ecosistemas. En cualquier caso la validez de las ideas es, o debería ser, independiente de la fama de las personas que las postulan. Leer el resto de esta entrada »
Los carros tirados por bestias hace muchos años que empezaron a ser sustituidos por carros motorizados mediante motores eléctricos o de vapor y finalmente de combustión interna (que funcionaron con etanol antes que con gasolina). Estos, también llamados automóviles, en principio debieran servir para transportar a personas de un lugar a otro, pero lo cierto es que cumplen muchas otras funciones bastante curiosas que luego mencionaré.
De momento me parece más importante indicar que hoy día son cada vez mas los autos que son guiados por bestias más irracionales que las que antaño tiraban de los antiguos carros.
El Secreto. Es lo último. Tanto el libro como la película han acumulado el entusiasmo de millones. Cada uno, desde Oprah hasta Montel, está elogiando el impacto espiritual de Rhonda Byrne. La premisa de El Secreto es simple: El Poder de Atracción. Lo que pensamos, lo que sentimos, actúa como una señal magnética, atrayendo su correlato en el Universo. El Secreto dice que nuestros pensamientos y sentimientos originan aquello que deseamos. De hecho, de acuerdo con los maestros de El Secreto, esto funciona el 100% del tiempo para el 100% de las personas que lo usan. El Universo responde a nuestros deseos, proveyendo lo que sea que deseemos. Esto es debido a que “nosotros creamos nuestra propia realidad”, y El Secreto dice que la ciencia confirma esto.
Como en la mayoría de las casos, El Secreto es un Buen/Mal escenario. Leer el resto de esta entrada »
Me equivoqué pensando que el voto en blanco podía servir para algo: ahora creo que lo mejor que puedo hacer es no votar. Y que no nos digan que por no votar no tendremos después derecho a quejarnos. Desde luego que sí lo tenemos: muchos de los que no votemos no lo haremos por no estar de acuerdo con el propio sistema electoral, o con los programas de los partidos, o con los chanchullos pre y post electorales y porque sabemos de antemano lo que iban a hacer con nuestros votos. Voté durante algunos años a izquierda unida, pero ya estoy harto de que los votos de éste y otros partidos valgan mucho menos que los de los grandes o los partidos regionalistas debido a un injusto sistema electoral. Y tampoco les veo muy centrados en cuanto a su visión global de la situación económica: parece mas de lo mismo, pero con algo de socialismo, ecologismo y “progresismo” urbanita mal entendido. Leer el resto de esta entrada »
¿Recordáis un capítulo de Los Simpson en el que dos extraterrestres suplantan a los dos candidatos a la presidencia de los USA justo antes de las elecciones? Resulta que como los dos candidatos extraterrestres eran idénticos en cuanto a “proyecto político”, aunque se habían transfigurado en los cuerpos de los dos candidatos terrícolas, la gente los llevó al poder aún a pesar de lo pésimo de sus discursos y las malas vibraciones que transmitían. En la escena final, el país queda bajo el poder de ambos tiranos, que gobiernan conjuntamente, y los Simpson - Homer y Marge -se recriminan uno a otro haber votado demócrata o republicano, como si eso hubiera cambiado algo. Leer el resto de esta entrada »
Sus cuentos chinos, a pesar de insultar a la inteligencia, parecería que nos encanta oírlos. En cambio no nos gusta escuchar verdades que escuecen porque somos corresponsables de ellas. Tienen la obligación de engañarnos elegantemente para aliviar nuestras vidas, pero para ello deben creerse sus propias mentiras. De hecho no llegan a mentir según la definición mas ortodoxa de la palabra mentir; sólo hacen uso del relativismo de la realidad y del silencio selectivo. Escogen los temas de los que no quieren hablar con el mismo cuidado que escogen los que sí quieren mencionar.
El discurso, por llamarlo así, es propagandístico, sin argumentación ninguna, sólo frases publicitarias, contundentes y aparentes pero mas bien vacías. Las réplicas no existen mas que en la imaginación del espectador de los debates televisivos, pero el interlocutor no tiene ninguna intención de replicar ningún argumento, pero si se tensa demasiado la cuerda siempre podrá negar con vehemencia, pero sin utilizar mas que una palabra: mentira.
La crispación política y la tensión produce rendimientos electorales, según parece.
Votar a los de siempre para evitar que ganen también los de siempre: mala elección. Parece una táctica miserable. Si poca cosa va a cambiar, mejor quedarse en casa, lanzar el voto a la papelera o votar a los que aparentemente no tienen ninguna oportunidad de gobernar.
Lo que salga de las urnas poco va a cambiar porque ya lo tienen casi todo bien atado aquellos que no se presentan a las elecciones.
Una última reflexión. O bien los políticos no se enteran realmente de nada, pues de ver lo que se nos viene encima no estarían tan dispuestos a ocupar cargos electorales; o bien se lo huelen pero les importa un pimiento porque no se sienten responsables ni de sus palabras ni de sus promesas que saben imposibles de cumplir. Probablemente ambas cosas: ni son unos linces ni modelos de moral intachable.
Los políticos de una y otra facción hablan últimamente de los votantes tratándonos frecuentemente como trabajadores, y no ciudadanos, como si sólo el trabajador se ganara el derecho a la existencia en sociedad. Curiosamente lo defienden a capa y espada aquellos que no tienen ni idea de lo que es trabajar, lo que se dice trabajar.
Trabajar, cotizar y consumir. O vegetar, pordiosear y malvivir. Son las dos opciones que el sistema nos permite elegir, a parte de la remota posibilidad de ser un afortunado “representante”político o empresario de “éxito”. Aparentemente podemos sólo escoger entre una jaula con el sustento mas o menos seguro o entre hundirnos en la miseria y el aislamiento social. La organización social, libremercantilista y globalizadora nos impone las orejeras de burro para indicarnos lo que debemos ver y lo que no, para así seguir el camino marcado sin mayores preocupaciones. Pero ¿quienes representan esta organización? Leer el resto de esta entrada »
Es totalmente correcto afirmar que el petróleo no se acabará de extraer jamás. Desde luego no porque sea inagotable sino porque conforme se va agotando es progresivamente mas complicado y caro de extraer, de tal manera que de insistir se llegaría al punto en que se debería gastar mas energía para extraer un barril de la que se obtendría a partir de su combustión. Como, desde luego, ello no resultaría rentable, no es económicamente sensato el pensar siquiera en que se dispone de tanto petróleo como auguran las reservas “conocidas” bajo tierra. Pero para mantener el entusiasmo no faltan “expertos” dispuestos a proporcionar nuevos argumentos para el optimismo petrolero. Leer el resto de esta entrada »
Decir que no podemos escapar a la influencia tecnológica es una verdad literal. Al menos en muchos aspectos de nuestra vida diaria. Tal es el caso de las microondas de telefonía móvil, ya que estas nos alcanzan allá donde nos encontremos, hagamos uso o no de un teléfono móvil, o incluso cuando creamos no estar en las cercanías de ninguna antena. Leer el resto de esta entrada »
Hasta Pascual Maragall pide el voto…en blanco, claro que por razones diferentes a las que a mí me lleven -quizá- a votar en blanco. Ver entrevista en La Vanguadia.
Si quieres dar una “lección” a los políticos has de saber que la abstención no es precisamente lo que más les duele. Ver Razones para el voto en blanco.
Y sobre todo debería alguien responsabilizarse por nuestra incultura en el tema del voto. Por lo menos quiero contribuir a intentar aclarar algunas dudas.
Se cuentan historias varias acerca de la “fiesta de la carne”; de sus orígenes y significado. En cualquier caso el desenfreno carnavalesco de otras épocas se esfumó (salvo ciertas excepciones). En su lugar nos queda una “fiesta” en la que ni tan sólo se hace fiesta cerrando comercios y dando el día libre en el trabajo. Los disfrazados desfilaran inofensivamente en organizadas comparsas donde los disfraces se han uniformado hasta el punto en que todos parecen clones. Pocos aprovecharan la ocasión de oro que supone la coincidencia de un carnaval con un periodo previo a unas elecciones generales para despacharse a gusto con los políticos candidatos. Quizá si el carnaval fuera algo mas salvaje y parecido a lo que debió de ser algún día, tendría algo más de sentido. Leer el resto de esta entrada »
Dentro de pocas semanas nos tocará a los ciudadanos con nacionalidad española (sea lo que sea que eso signifique) depositar nuestro voto en las urnas; aparentemente no deberíamos desaprovechar las únicas oportunidades de expresión democrática que están a nuestro alcance, sin embargo muchos tenemos la impresión de que es una total pérdida de tiempo y una demostración de ingenuidad colectiva a la par que de malicia por parte de las organizaciones de los principales partidos. Leer el resto de esta entrada »
Reir a menudo y mucho
Ganar el respeto de personas inteligentes
y el afecto de los niños;
Ganar el aprecio de los críticos honestos
y soportar la traición de los falsos amigos;
Apreciar la belleza,
encontrar lo mejor de los demás;
Dejar el mundo un poco mejor,
bien con un niño sano, un jardín
o mejorando las condiciones de la vida de alguien
Saber que al menos una persona ha respirado mejor
porque tú has existido.
Eso es tener éxito en la vida.
Ralph Waldo Emerson
No dejes que termine el día sin haber crecido un poco, sin haber sido feliz, sin haber aumentado tus sueños. No te dejes vencer por el desaliento. No permitas que nadie te quite el derecho a expresarte, que es casi un deber. No abandones las ansias de hacer de tu vida algo extraordinario. No dejes de creer que las palabras y las poesías sí pueden cambiar el mundo. Pase lo que pase nuestra esencia está intacta. Somos seres llenos de pasión. La vida es desierto y oasis. Nos derriba, nos lastima, nos enseña, nos convierte en protagonistas de nuestra propia historia. Aunque el viento sople en contra, la poderosa obra continúa: Tú puedes aportar una estrofa. No dejes nunca de soñar, porque en sueños es libre el hombre.
Walt Whitman